El Retorno de los espumosos…

Los espumosos regresan…con menos sex y más city que nunca

Amor (y 2)

Apenas habias reparado en la bebida que el camarero te habia servido, hasta que ella la derrama, empujándola sin querer con el bolso.
Ella comienza a musitar un rosario de excusas, mientras tú la contemplas divertido. Mientras ella intenta disculparse, la miras y la descubres, de improviso te das cuenta que te has enamorado, así en [...]

Amor

Un beso, dos besos y una caricia, tres besos y promesas de amor eterno, cuatro besos y noches abrazados, tres besos y un reproche, dos besos en la mejilla y una discusión, un beso de despedida.

Tempus fugit

 
Tempus fugit, sicut nubes, quasi naves, velut umbra…
El tiempo vuela, como las nubes, como las naves, como las sombras, lo lees en el reloj de sol, y piensas que el poeta estuvo muy acertado.
 Tu tiempo se agota, se muere entre tus manos, esas manos que ves envejecer rápidamente, ¿me añoras?, preguntas al aire, pero el [...]

Cuando nada funciona

Suspirar por un amor perdido, despertarse azorado por las noches, desvelado y esperando que llegue la mañana. Sentirse asi es lo que diferencia los instantes de duermevela del sueño profundo.
Darte cuenta que has dejado escapar el tiempo, que lamentarte no tiene más sentido que recordar, ambas son dos acciones que carecen de consecuencias ahora mismo.
El cielo está [...]

Llenar mi mundo con pensamientos

El pueblo despertaba de su natural letargo todos los días a las nueve de la mañana, coincidiendo con el barco que traía desde la península, las provisiones y las noticias que unían la isla al mundo.
Sentado en el porche, lo veía llegar todas las mañanas. El viento, el tiempo desapacible en forma extraña siendo el [...]

En cinco minutos te llamo…

Uno nunca sabe como se produce una situación tan extraña como peculiar, pero aquí me hallo sentado en una silla, esperando recibir una llamada desde hace más de tres meses. En cinco minutos te llamo, sin falta exclamó ella en los primeros días de primavera, al descolgar su teléfono a mi llamada. De acuerdo espero, [...]

Nuevas épocas

El frío se convirtió en habitual para mi.  Estuve sin saber que decir en una temporada, y ella convirtió mi silencio en indiferencia, y esa fingida indiferencia se convirtió en lejanía. Dos años más tarde cada uno vivía en un país diferente.
Ahora no sabría por donde empezar.

SIempre a tu lado

Minuto y segundo a tu lado, sin pensar que es lo que no va a cambiar…Hora y minuto, sabiendo que tu no vas a cambiar…día y hora, sabiendo que nos hacemos daño y aún así seguimos juntos…semana y día, mirando las puntas de mi zapato por no mirarte a la cara…mes y semana, soñando despierto en que tu cambies o que yo me acostumbre…año y mes, suplicando por tus caricias y temiendo tus rechazos…vida y segundo, abrazado a ti mientras me muero…

Un corta historia de amor

Ya estaba aquí de vuelta, con un recuerdo especial entre las manos, esperando entregarselo, con todo su amor y cariño.

Cuando llamó suavemente con los nudillos a la puerta, ella le esperaba al otro lado, esperanzada y con ganas de volver a verle.

Tambor, tam, tam, sonando desbocados, el corazón de ambos saliendo por la boca, que importa el regalo, cuando el regalo eres tú, dice ella antes de devorarlo a besos.

Una hora antes, ambos se desesperaban de aburrimiento en el sofá. Una brizna de imaginación despertó de nuevo la pasión.

Una vuelta más al sol…una historia que recuerda a las espirales….

La espiral de Arquímedes, se define como el lugar geométrico de un punto moviéndose a velocidad constante sobre una recta que gira sobre un punto de origen fijo a velocidad angular constante. (wikipedia)
 

Cada vez que la vuelvo a ver desnuda, me vuelve a sorprender, cada nuevo instante descubro un nuevo cuerpo que se superpone al último recuerdo que tengo de ella.

Y como un imán me acerca a ella, y esa atracción me hace sentir en la piel sensaciones que vienen y van, como un río, como un sentido y marcado momento de refrescante pasión.

Que pena que sólo la veo de año en año, tiene la tierra que girar alrededor del sol una vuelta completa para volver a estar con ella. Cada vez que llega su cumpleaños, esa misma tarde, la espero como un colegial impaciente, en la misma habitación del hotel de Ben Salek, donde la conocí el día de su treinta cumpleaños.

Sólo quedan 364 días para volver a verla, pienso mientras salgo de la habitación del hotel, y el calor de Marruecos se pega mi ropa, hace dos horas que ella se ha marchado, y yo apuro el segundo cigarro, el primero sólo.

Si fuera inteligente ahora bajaría corriendo hasta el puerto y la seguiría hasta el ferry, si fuera sensato me agarraría a ella como un mejillón se abraza a la roca para protegerse de la fuerza del mar, le diría que sólo un día al año empieza a no bastar, a no ser suficiente.

Sentado en las murallas de la medina, veo salir el ferry y adivino su silueta en la cubierta, mientras pido al sol que esta nueva vuelta sea más rápida, dandome cuenta que con cada vuelta nos alejamos el uno del otro un poquito más…