26 May
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
Pero esta vez fue diferente, esta vez no sólo se mostro imperturbable a las quejas y lamentos de aquellos que no teníamos la capacidad de entregarle lo demandado, sino que exigió que su nombre fuera loado haya donde fuera, no debía haber hombre, mujer o nió que no fuera capaz de glosar perfectamente las bondades y hazañas de un simpar gigante como él.
Por eso estoy escribiendo estas líneas, tal y como nos ha pedido, Tiembla tierra, que el señor gigante se acerca y su grandeza alcanza más allá de su barriga, tiembla y no dejes de anunciar, antes que el rugido de sus tripas lo haga patente, que el gigante se acerca. Mujeres, niños, hombres, sol que estás en lo alto…todos load a nuestro señor, y hacedlo antes de que se encuentre que no tiene nada sobre lo que mandar.
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