13 May
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
El reloj me mira con indiferencia, mientras yo intento un cierto ejercicio de compromiso por su parte, pero su agujas parecen conjugadas contra mi, para evitar comenzar a andar a una velocidad adecuada. Miro por el ventanal, solo para constatar una realidad anunciada, en la calle está lloviendo y desde aqui, desde esta altura los habitantes de esta ciudad parecen pequeños liliputienses que corren a refugiarse debajo de pequeñas setas con forma de paraguas. Horas muertas frente a la ventana, contemplando el gigantesco acuario.
2 Responses
Anonymous
22|May|2009 1Espero que me deje comentar aquí sin registrarme porque no tengo la intención de hacerlo…
Hans, no tiene nada que ver tu texto con el mío… salvo alguna frase… podría disculparme porque soy adulta si hubiera copiado… pero no lo hice… es más entré en el enlace porque creí que alguien de el País me avisaba de que alguien había cogido mi texto y lo había publicado en otro lugar… intenté dejarte un mensaje pero me hace registrar… Lamento que te hayas molestado, pero es cierto cuando te digo que no he copiado para nada.
Saludos Cata.
Anonymous
22|May|2009 2Bien, veo que no… pensé que ya que he entrado ibas a contestar el comentario… Con todo, ya que no se desde donde escribes… te dejo mi mail por si necesitas alguna aclaración…
atixnoc@hotmail. com
El post se refiere a una tarde de melancolia por una persona que ya no está, y el recuerdo de lo que vivimos tanto en Costa Brava, en mi Barcelona… como delante de la chimenea de mi casa en el Principado de Andorra, donde resido…
Cata
Leave a reply