Sueño dormido y sueño despierto, tengo frío en los días de sol tardío y escalofríos al caer la tarde. Miro el horizonte en silencio, pensando en el día que cae, que se marcha, que me deja.

Óptimo, que te marchas, óptimo que te alejas, muere cada noche un poquito para renacer de las cenizas a la mañana siguiente.