Mirando por la ventana, el día pasa por diferentes tonalidades, mi cara reflejada en el cristal, también…He permanecido cuatro mil trescientas veintidos horas y cuarenta y tres minutos en la misma posición,  Una tarde del mes de agosto me dijiste que salías a comprar leche…me asomé por la ventana para ver tu silueta bronceada paseando calle abajo, y me quedé esperando para verte volver…al principio sentía un pequeño hormigueo en el pie…ahora ni eso…