Prisa prisionera
Cuentas los minutos que te separan, tic tac, cuentas los segundos tic tac y esperas, miras el reloj, te desesperas, quieres saltar, moverte, llegar, pero estas encadenado al tic tac.
No sabes dónde ir, necesitas que ese avión salga, pero el monitor se mantiene imperturbable a tu ansiedad, continua anunciando que el avión no saldrá, que está retrasado, las caras de ansiedad contagiosa te rodean, una familia, un ejecutivo con corbata, dos jubilados, una excursión de boy scouts, todos mirando el monitor y a la azafata, pero ambos no dan, no quieren dar respuesta.
¿Está perdido señor? me dice una niña, claro que no responde la madre, está esperando como nosotros. El resto de aviones sigue saliendo, el nuestro no, se niega a llegar, se mantiene indiferente a nuestras súplicas. Llueve en Rio, y la tormenta ha retrasado nuestro avión.
Me llamas y me preguntas porque todavía no he llegado y la excusa de que llueve en Rio no te ha convencido, a mi tampoco, pero tú puedes moverte, marcharte, irte, esfumarte, desaparecer, pero yo no, yo sigo encadenado en la terminal a un avión que no llega.
Una azafata de tierra nos confirma al fin que el avión no saldrá hoy, que el retraso hace que posponga la salida hasta mañana.
Hoy tenía que volar para conocer a tus padres en una cena, y una tormenta en Rio a más de 14.000 km de distancia, me lo ha impedido, te juro que no era falta de ganas.
Posted by
Kenzo Tomochu
at
12:14:11
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