Las mismas horas que pasan lentas por delante de ti, se desvanecen rápidas en otro lugar del mundo, todavía no sabes porqué, pero las sensaciones que dejaste un día atrás nunca han vuelto a atraparte.

La deliciosa sensación de saborear una copa de vino tinto, que sabe como un beso húmedo y caliente, la brisa cortándote la cara en un mar bravío,o  pasear con ella en una playa desierta, no una playa cualquiera sino “tu” playa, explicándola tu infancia.

Explica, siente y recuerda, sin saber, sin recordar, y sin sentir. Olvida, olvida…