Las horas van moviendo las agujas del reloj, lentamente. Nada parece cambiar a este lado del mundo, si pudiera ver algún cambio, algún movimiento, pero todo parece lentamente igual, como si todo se congelara al otro lado de mi ventana.
Y además tú no te enteras cuando mi brazo te rodea, no pasa nada, la vida sigue, todo lo que ahora es malo, inconveniente, pasará.
Cuando te acuestas, te arropo, y me quedo inmovil ,viendo como el sueño llega hasta ti. Ahora con las luces apagadas, el mundo un lugar más pacífico, menos agreste, tú respiración acompasa mi melancolía.
La tranquilidad invade nuestro hogar, duerme, descansa princesa. Deja todo lo malo, tiñe los sueños del color que trae la pequeña felicidad, no te preocupes, que en este lado del mundo siempre hay alguien que velará tus sueños, que espanta tus pesadillas, aunque la monotonía invade lentamente su vida.
Sueña, aqui me quedo, hasta que vuelva la aurora, hasta que el sol se cuele por las rendijas de tu persianas, respira profundo, cuando te levantes venceremos al mundo.