21 Sep
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
El está de pie con el periódico en la mano, entre la multitud, mientras la gente pasa corriendo a su lado, deseosos como están todos por tener una buena panorámica del espectáculo. Sin embargo, él no parece interesado en el castillo de fuegos artificiales.
Una mujer camina con rapidos pasos, con un repiqueteo de tacones por el paseo, se acerca al hombre, y le besa en la mejilla. Quizás la confianza que el hombre demuestra se basa en el hecho que esta noche realmente los fuegos artificiales le importan un carajo. Ambos se marchan por el paseo, a descubrirse, a conocerse, bajo una noche de colores.
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