El hombre lee el periódico sin saber a que atenerse, la palabra crisis le aterra pero le aterra más la sensación de no comprender donde se escapa ese dinero que todos pierden, si una empresa perdió el noventa por ciento de su valor, y ese dinero nunca existió, ¿cuánto de verdad valen las cosas?
Levantó la vista de donde estaba sentado y miró bancos, edificios, coches, sucursales de empresas y los vió perder valor, un río verde de dinero virtual, se escapaba, se deslizaba, se esfumaba. Se asustó y se palpó a si mismo, ¿cuánto valdría él ahora?