15 Sep
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
El rocío de la noche ha empapado la hierba alta, y los tobillos desnudos se nos mojan, se sumergen en un mar húmedo y verde. En noches de luna y estrellas, nadie debería dormir, debería estar prohibido perderse un espectaculo así.
Un rumor lejano, que se convierte en una leve musiquilla, desata, desencadena tu pequeño baile ritual, y me asombro de lo hermosa que estás ahora, bajo la luz de miles de pequeñas estrellas, y una preciosa luna llena…
Por el camino de vuelta al hogar siento flotar, abrazado a ti, agarrado a ti, pegado a ti.
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