Revisas la ropa de verano, ya empieza a ser hora de guardarla en lo alto del armario, y de repente te sorprende encontrar arena en los bolsillos, recuerdo de noches de playa, de días al sol. ¡¡Nostalgia, no!! buenos recuerdos, que no se muera el verano

Te preparas un mojito y declaras que en esta casa, y como hecho excepcional, el verano no acabará hasta diciembre, la música suena alto y te paseas en bañador, plantas la sombrilla en el salón y te tumbas sobre una toalla floreada mirando con desdén el sofá.