28 Aug
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
Mientras las làgrimas se deslizaban mejilla abajo lamentó haber olvidado un pañuelo, se sentó y dejó su cuerpo desmadejado sobre una silla. Intentó recordar la última vez que no olvidó algo, la última vez que sus ojos se iluminaron por revivir un recuerdo, pero nada, ni la más mínima sombra, ni un pequeño atisbo.
Se mantuvo inerte, sin realizar ningún movimiento, esperando recordar,… ayer le ví, y seguía allí, le saludé pero no obtuve respuesta, posiblemente no me recordaba, o a lo mejor olvidó hablar.
2 Responses
Anonymous
14|Sep|2008 1Este relato si es verdaderamente triste, triste y tierno .
Siempre las gracias a ti por estar ahi cada mañana y cada noche….HG
Anonymous
14|Sep|2008 2a tu disposición…y gracias.Un beso
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