Sin saber porqué, termino una taza de té Kho-Cha sin paladear, hay veces que un momento de placer nos pasa inadvertido.
Ayer no hubiera podido hablar contigo, sin más, no era capaz, creo que hoy tampoco lo seré, los sentimientos se mezclan en la barriga como una lenta digestión. Miro la taza vacia y me recuerda a tí.
Hoy no voy a escribir más, sólo quiero tumbarme mientras el mar mece el barco, cierro los ojos y sueño, sueño con otro pasado que rescriba un futuro incierto.