29 Jun
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
Cuando termina de llorar, se abraza al hombre, y de forma quieta le comienza a besar, el hombre que se está comenzando a acostumbrar a la intimidad del llanto, responde con pasión, ambos comienzan a hacer el amor de una forma silenciosa, descubriendo la piel del otro. El cuello de la mujer sabe salado por las lágrimas derramadas, el menudo cuerpo de la mujer desaparece debajo del cuerpo del hombre, apenas hace unos minutos eran casi unos extraños en un mundo que se resquebrajaba, ahora ambos se enroscan y confundiendo sus cuerpos en una forma casi perfecta de color nacarado.
Cuando terminan, él va a la ducha y bajo el agua intenta pensar, pero las ideas no se forman en cabeza, se coloca una toalla alrededor de la cintura y vuelve a la cama, ella está dormitando, en cierta forma amodorrada, por el llanto, por el sexo.
El la mira en silencio, y la descubre de nuevo, acaricia su cuerpo, desde el brazo a la pierna, para en el vientre que exhala pasión, que todavía se revuelve vivo. Se tumba al lado, y cierra los ojos, cuando se despierten se promete a si mismo que esta vez intentará conocer a la mujer que tiene al lado.
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