Tus sonrisas se me pegan al alma, tu amor es suficiente para no bastar. ¿Cuánto tiempo crees que seguirá esta sensación?

Deja a tu lado mi último aliento y recoge la primera flor que te regalé. La flor que está ya marchita en recuerdos, en adioses de hace tiempo, me miras a la cara en silencio y recibes tristeza en mi mirada. Tristeza que se combate en batallas de besos boca a boca, de caricias de pierna en pierna, en el primario instinto de lo verdadero.

El jerez seco se consume sólo en la copa, las ventanas se cierran y los persianas caen sobre la noche temprana. La playa arrulla los recuerdos, la arena se esconde bajo las olas que la tapan.

Te asustas, te tranquilizas, te desesperas, cuanto tiempo tiene que pasar para que los dioses ratifiquen algo que tiene que ser verdad, verdad…¿Qué es la verdad?, un rumor, sólo un arrullo, un trago de agua fresca, y un momento de tránsito, diles a todos la verdad. No te quedes parada, no salves con sólo la mirada tus  necesarias palabras.