11 Jun
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
Es curioso lo que se puede estrechar el mundo con una llamada de teléfono, tres mil kilómetros se convierten en apenas centimetros.
Mientras hablabas, yo recorría la casa contigo a ojos cerrados, oía como encendías tu último cigarrillo antes de ir a dormir, y como abrías las ventanas del salón y en pleno invierno yo desde Madrid sentía el frío gélido del norte en mis manos como si yo mismo estuviera frente a esa ventana.
Y anduvimos por las calles, por el paseo cerca del lago, y por la plaza, y nos sentamos en el banco cerca del canal dónde soliamos conversar, tú allí y yo aquí desde España, pero los dos sentados en el mismo banco.
Y anoche, me senté en un banco y te hubiera llamado para contarte que desde esta parte del mundo, la luna sale
por detrás de cuatro torres, y el mundo es más amable cuando sientes latir tu corazón debajo de un caparazón.
2 Responses
Anonymous
12|Jun|2008 1Si , he sentido la necesidad de compartir con la gente que me rodea,allegada o ajena,la felicidad que encierra esa amistad.Gritar y desbordar los sentimientos que alberga.Siempre he acabado : “si pudiera conseguirlo, si pudiera”.
Voy a permitirme hacer una pequeña apreciacion personal sobre el color en nuestras vidas,quizas reservaria el sepia para el otoño,la foto desde luego es maravillosa,sin embargo me parecio muy veraniego y refrescante los tonos marinos , el fondo blanco permitia una lectura comoda y refrescante. .El look citrico demasiado vulgar,no te pegaba.
Mi intencion por supuesto no es criticar.HG
Anonymous
12|Jun|2008 2Me gusta.HG
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