Gracias, Amor, no sé lo que haría, sí no te tuviera. Si esta noche el frío se colara por las rendijas de la ventana, me abrazaría más fuerte a ti.

Si no te veo, si no escuchara tu voz cada mañana, si no hubiera una mañana con sonrisa, con calor de amor y zumo de naranja. Tengo miedo de hacerme viejo, si no estas a mi lado. Dime que te quedas otra noche más.

No puede ser, eso no me importa, aunque el adiós sea duro, has perdido la última oportunidad.

Gracias amor y adiós. Cierras la puerta y tu olor a melocotón permanece pegado a las paredes, por un día, o dos o un millón de años.

Tú ya tienes lo que tanto querías, no puedo seguir contigo ni volver a intentarlo. Es demasiado tarde para mi, adiós.