25 Apr
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
Decirte las palabras al oído, saltar de la cama en pijama para desayunar a tu lado, sonreir a los turistas que nos preguntan una y otra vez por donde se va a la catedral, abrazarnos debajo del toldo de una panadería, mientras el olor a pan caliente se mezcla en el aire con el olor fresco de tu cuerpo.
Decirte que siento, aunque te rías, aunque me vuelvas a decir que nunca habrá una oportunidad de estar a tu lado, aunque de vuelta a la realidad el dolor del golpe que me has dado dure una semana. Y decirte a voz en grito y sin miedo. Decirte que te quiero, decirte que te añoro, decirtelo tantas veces que las palabras salgan a borbotones por mi boca, como un torrente fresco, que rompe esclusas, que no se para hasta llegar al mar.
El mar tranquilo, el mar sereno, el mar de las doce de la noche cuando la oscuridad confunde el color de las salinas. Sin ruido, sólo el latido de mi corazón, tenso, nervioso, dos segundos antes de decirte al oido lo que siento.
One Response
Anonymous
25|Apr|2008 1Por fin ha llegado la primavera a tus relatos, a veces es dificil cambiar de estacion, el invierno se ha apoderado de tu pluma durante demasiado tiempo.Siempre es mas agradable tener a tu lado un espiritu sereno que bocifere amor al oido , sobre todo cuando el sol inrrumpe en el letargo invernal y rompe con la monotonia.HG
No me ha gustado mucho la composicion de la ilustracion, el cuaderno de notas es lo unico que salvo de la quema.
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