04 Apr
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
Pasé por tu portal cuando la luz de la escalera todavía palidecía encendida y el eco de tus pasos resonaba en los peldaños de madera.
Te fuiste de repente, porque a lo mejor esta noche si te hubiera dicho que te quiero y que se me hace dificil una vida sin ti. Pero como siempre no me he atrevido, como otras cien veces antes, y creo que no me atreveré aunque pasen cien años, aunque fueras la única persona sobre la faz de la tierra. Soy Gilipollas y lo sé, por eso debería esconder estos sentimientos o enterrarlo definitivamente en un sombrío patio en una esquina olvidada.
Hoy pasé delante de tu portal, sólo dos minutos después de que cerraras la puerta cancela , ¡sólo dos minutos después!
Las lágrimas corren a borbotones por las caras de los tontos que se enamoran del amor.
A mi lado un clown borracho ensaya números de equilibrio imaginario, debajo de tu ventana y yo mirando a la luna, sin prestarle atención, soñando que a lo mejor un día por fín me atreva a decirte lo que siento por tí.
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