El Retorno de los espumosos…

Los espumosos regresan…con menos sex y más city que nunca

Archive for March 22nd, 2008

El primer día

Hoy me levanté temprano, ni siquiera el sol había salido. Miré el reloj y marcaba las 6 y 15 de la mañana. Levanté la persiana y abrí la ventana, el aire frío de noviembre entró de repente en mis pulmones, haciéndome toser.

Me he duchado con agua muy caliente, me afeité dos veces hasta apurar y hacer desaparecer cualquier resto de barba.

Ayer me despidieron de mi compañía después de quince años, restructuración empresarial, y obviamente nos afecta a los directivos de salario más alto, al menos esa es la excusa del Director General, que aunque tiene el salario más alto de toda la compañía no ha sido despedido.

Tengo 38 años y me divorcié el mayo pasado, no he tenido hijos, vivo en un apartamento alquilado en el centro de Copenhagen y soy un verdadero profesional de calentar sopa de sobre y latas de raviolis con tomate.

Anoche estuve toda la noche llorando en la cama, pensando en mi como el ser más fracasado de esta ciudad, pero a las 3 de la mañana he tomado una resolución importante, voy a estar todo un año sin trabajar, no voy a hacer nada por ganar dinero, no voy a hacer nada provechoso para la sociedad.  He calculado que con la indemnización que me ha dado mi empresa puedo permitirme estar en esta situación con cierta holgura durante ese año.

Acabo de entrar en una pagina de viajes y he comprado un billete de avión para Praga, donde siempre he querido vivir, y he reservado dos semanas de hotel, en un pequeño hotel. Espero ser capaz de en dos semanas encontrar un piso, el avión sale a las 19.35 de la tarde y llega a las 22.45 o sea que llegaré tarde.

he almacenado todas mis pertenencias en cajas y las he dejado en el sotano de la casa de mis padres, he llenado dos bolsas de deporte con la ropa que creo que voy a necesitar.

Los nervios me corroen el alma, la desesperación ha dado paso a un estado de frenetica actividad. Llamé a mi madre y le dije que me marchaba de viaje por negocios, al casero le devolví las llaves y quité la etiqueta del buzón con mi nombre.

Nadie me irá a despedir, y nadie me recibirá en el aeropuerto, ahora soy yo solo, un hombre sin trabajo y con un montón de tiempo libre.

El faro de Skagen

No mires hacia atrás, nadie te sigue, nadie espera que estés aquí, aquí donde se juntan los mares, aquí donde se pierden los recuerdos…Has conducido toda la noche para ver salir el sol desde el faro. Ahora no puedes echarte atrás.

Lentamente bajas del coche dejando que la bruma de la mañana suba por tus pies, la mañana es clara, no tanto como la de aquel día…

A lo lejos ves partir los barcos que van a pescar bacalao, y recuerdas su olor, el olor del mar y del puerto mezclados, el olor a las escamas viejas, al agua sucia, a gasoil, hoy no hay lonja, tampoco hoy en la tumba de Drachmanns hay flores frescas, hoy no se parece nada a aquel día…

Acabas el cigarro, esperando que algo sea familiar, que algo se vuelva semejante, que tus recuerdos se formulen en cuerpo de mujer…pero eso no va a pasar, porque tal día como hoy hace un año, tu la abandonaste en este mismo lugar…nadie te sigue, no tengas miedo, o mejor sí , ten miedo, pero miedo de tus propios recuerdos, ella nunca va a volver.

Tú la viste como lentamente se sumergió entre las aguas, justo donde se unen los dos mares…nunca la volviste a ver, recuerdas como corriste primero hacia ella luego hacia el pueblo intentando en tu torpe danés explicar que ella se había hundido entre las aguas…como tuviste que explicar a la policía que no sabias lo que iba a hacer, y cuando lo supiste era demasiado tarde, que tu estabas donde estas ahora, en lo alto del faro y ella a unos cientos de metros, pero aun así te sientes responsable.

Ahora en la playa hay un cartel que prohíbe bañarse, pero ni siquiera ese cartel crees que la hubiera impedido tomar esa decisión…