No te muestres reacia a escuchar, el sonido de las palabras está en todas partes. Las palabras que pronunciamos hace un minuto, hace un día, hace un mes, las palabras olvidadas del año pasado, de cuando eramos niños, vagan ya sin dueño, por el aire, palabras no escuchadas,  palabras que no fueron queridas.

La serenidad parada de palabras que encuentro para ti, palabras dichas con dulzura a tu oído, repetidas una y mil veces por amantes solitarios y lejanos, por parejas enamoradas, por padres e hijos, en idiomas desconocidos para ti y para mi, mezcladas con suaves silencios y con recuerdos vividos y noches soñadas.

Abre tus oidos, cierra tus ojos y escucha en silencio, aqui a mi lado sin temor,  que yo me quedaré a tu lado.