03 Feb
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
Creo que no hay solución para una vez que se rompe el amor, por mucho que te empeñes en convencerme, un trueno lejano parece que certifica mis palabras.
Me abrazas por la espalda, en una tarde de domingo con la luz apagada, los dos parecemos los únicos habitantes de un mundo oscuro y solitario.
No dices nada mientras tu mano me aparicia el pecho, yo apoyo la frente contra el cristal de la ventana, frio y húmedo. Fuera sigue lloviendo, dentro los dos seguimos en silencio y con la luz apagada, no hace falta decirse nada, noto por mi cuello una lágrima que se escapa de tus ojos. Me doy la vuelta y te abrazo, intento que sigas llorando, pero ahora tus lágrimas se escapan a borbotones por tus ojos, como si tus ojos se hubieran contagiado del exterior.
Acaso si pudieramos volver atrás, aunque fuera por un instante. Te abrazo fuerte, y noto tu respiración agitada, me muero por besarte, pero no lo haré. El frío de la noche nos envuelve a ambos, aunque nuestros cuerpos se confunden en uno solo.
Fuera sigue lloviendo, y es una tarde oscura de domingo, dentro dos cuerpos se abrazan buscando una solución.
Leave a reply