
Hoy me he levantado a las 6 de la mañana,he mirado por la pequeña ventana y me he vestido en silencio para ver amanecer en el Atlas. Por estas pequenas cosas vale la pena vivir.
He caminado rapido, al encuentro del sol y he dejado atras Dar Imlil. He andado un rato, suficiente para sentirme solo, suficiente para enfrentarme a mis miedos, suficiente para que mi cabeza empiece a pedir un poco mas de aire.
Hoy me siento con fuerzas para subir hasta Le Toubkal, aqui arriba sentado en una pequeña roca, los problemas me parecen pequeños, casi diminutos y hasta esta montaña parece asequible.
El sol me empieza a acariciar la cara, suave explicandome que siempre esta aquí, cada mañana y que siempre estara detrás de esta montaña para mi...solo tengo que salir a buscarlo como ahora.
Ahora estoy llorando, y por mi cara escapa una lágrima por cada momento que he perdido, por cada dia tonto y por cada noche triste, por mis fracasos y mis penas, y mis lágrimas se convierten en un torrente que desciende entre las montañas, que se aleja y me deja seco, sin lagrimas, sin penas.
El sol me cubre por entero me tapa y me protege, me llena poco a poco de nueva vida y me hace olvidar, un gallo canta a lo lejos, y yo grito 'Bon jour Monsieur Soleil, je m'appelle Javier', y hace mucho tiempo que te tenia que haber conocido.
El amor está detras de esta montaña, está en cada paso que avanzo por este sendero, estaáen cada rayo y en cada canto del un pajaro. No sé si esta muy lejos pero no me importa.
Aunque estoy solo en mi roca, nunca me he sentido tan acompañado. Hoy me gustaria que estuvierais aqui, poner una mesa en medio del camino y hablar, y hablar hasta quedar roncos, hablar como siempre pero hablar como nunca.
Poco a poco todo se llena de vida, y creo que mis sentidos empiezan a captar sonidos que estaban ya aqui, el arrullo del rio, el canto un pajaro, el lamento de una piedra. y alli abajo el pueblo empieza a vivir...veo pequeñas personas saliendo de sus casas. Dentro de poco esta montaña ya no me pertenecera y vendran otros a reclamar su sol, pero hoy chicos y durante este rato, hasta donde la vista abarca ha sido mio, y por supuesto vuestro.
Por la chimenea de la Kasbah, empieza a salir humo, el primer te de la mañana se empieza a preparar y es el aviso de que mi tiempo se ha acabado...Au revoir Monsieur Soleil...ahora que se donde estas volvere por ti.