Carmen ama la estética y por eso ha escrito sobre el amor, entre sus lineas un hombre solitario y mayor ha descubierto el amor.
Marta se olvida de practicar lo que predica, y no demuestra su empatía, sólo busca ser féliz, pero sus amigos la añoran, comiendo cerezas en una plaza del poble nou.
Alicia se recupera de sus heridas, pero mientras tanto mil quinientas veintidós putas parísinas esperan ser bautizadas por ella mientras pasea por debajo del pont neuf en un baton mouche en una noche sin luna.
David se moja los pies en el atlántico, y otea el horizonte, su moto agotada mira con envidia un coche que nunca salió de Paraty.
Ana estira una linea invisible debajo de sus pies, y la salta. A partir de ahora ya puede hablar de lo que quiera, siempre que quedé un violín en el taller del luthier.
Alex cambia de email, sin explicar porqué otros cambiaron de identidad de una manera similar.
Kate toma otra ginebra en un jardín desierto mientras la brisa húmeda se le acumula en sus hombros, pero no le pesa más que su soledad.
Amparo se asoma a la terraza y mira el mar, sin embargo la felicidad acampa quince años más atrás.
Otra Ana se despierta por la noche, mira a su marido dormido, va al salón mira al techo y después de dos horas vuelve a dormir.
Jane no recuerda quien es, y se olvida día a día en su casa de Paris, un recuerdo tras otro, mientras enciende la luz. Por las ventanas llueven molinos de viento, mientras cae la noche a las seis treinta y seis minutos.
Emilio ha visto morir a su último paciente. Llega a casa se ducha y enciende una vela. La próxima vez será mejor.
Lars y Kate se aman en silencio, mientras a su lado su hijo Tobias mira a su hermana con envidia.
McG vuelve a Madrid y las calles heladas la reciben con música sorda, y nostalgias nocturnas. Las luces y las palabras escritas le repiten ..no te vayas sin avisar…
Gonzalo y Andrés terminan una cerveza a medias, mientras el próximo verano se dibuja en un trozo de papel, una canción se vuelve cercana, y ellos sonrien a dos hermanas gemelas apoyadas en un espejo concavo.
Iben cierra los ojos y piensa en hace un año, y suspira aliviada…al final no fue tan duro.
Yo me tomo un momento para inspirar, antes de respirar…el doctor repite: inspire…espere….recuerdo, respire…mientras tanto todos los recuerdos de este año, se desvanecen.