
Hoy me he enterado que ya no nos conoceremos, que has decidido no seguir creciendo. Y no te culpo por darte la vuelta, pero que sepas que has roto el corazón de la que iba a ser tu madre, tu hermano había apartado su colección de los mejores tebeos para ti, y yo…en fin yo estoy aqui intentando que este mundo que se acaba de derrumbar pueda pronto volver a ponerse en pie.
Ya sé que no hay manera que cambies de idea y decidas nacer, es lo que ha dicho la doctora, pero me gustaría contarte que es lo que te has perdido. ¿Sabes que existe un lugar que solo conoce tu abuelo, donde el mar acaricia las rocas y el sol te tuesta la piel, donde los mayores peces que te puedes imaginar pican sin cesar?. Tu pobre abuelo, había vuelto a sacar la caña del armario, esperando que este nieto si que le gustara pescar.
Yo había pensado que cuando fueras mayor podías haber sido astronauta, que es lo que quiere ser tu hermano, y que es lo que siempre quise ser yo. Imaginaba los dos hermanos colonizando cualquier planeta lejano, y yo con mis lágrimas de padre orgulloso hacerme viejo oyendo vuestras hazañas. Pero Jaime, aunque no hubieras sido astronauta, aunque hubieras sido solo un niño, solo un adolescente y al final solo un hombre, yo te hubiera querido, yo te hubiera dado mi mano y acompañado en el camino, hasta que mis fuerzas se agotaran.
Ahora le tengo que explicar a tu hermano, que has decidido no compartir juegos con él, él que había repartido todos sus juguetes en dos montones iguales, o a lo mejor incluso el tuyo más grande, ahora tengo que decirle que no te espere, y eso sí que es duro, porque los demás somos mayores, adultos nos llaman, adultos que ya se han enfrentado a la muerte de seres queridos, pero para él es la primera vez que le arrebatan a alguien que quiere, porque él Jaime, ya te quería desde el primer instante que supo que ibas a venir.
Me gustaría contarte tantas cosas, intentar aferrarme a una esperanza y pedirte que dieras la vuelta a tu decisión, pero soy incapaz de seguir hablando, ahora no me quedan fuerzas, ahora me siento más solo que nunca, sí me ves o si alguna vez donde vas me puedes ver, por favor, intenta acariciar mi mejilla, aunque solo sea un pequeño remedo de lo que nunca tendré a tu lado, me hara sentir que pudiste escuchar todo esto y que al final tu también deseas nacer y la culpa no fue tuya.
Te quiero Jaime y eso nadie lo puede cambiar.
El que iba a ser tu padre