El Retorno de los espumosos…

Los espumosos regresan…con menos sex y más city que nunca

Archive for October 23rd, 2007

Sueñas con los recuerdos de ayer

Sueñas con los recuerdos de ayer,
mientras las lágrimas te empapan la camisa,
la camisa que acabas de planchar
y sueñas con volver a abrazarla,
con dormir a su lado,
con vivir a su lado,
Sueñas con los recuerdos de ayer,
mientras las lágrimas te empapan la carta
la carta que acabas de escribir
y sueñas con que ella la lea,
con quemar su boca a besos,
sueñas con un pasado imperfecto
que nunca se volvera a repetir,
ella ya no se acuerda de ti, y mientras tanto tú
quemas las camisas y escribes cartas,
cartas que ella no leerá,
mientras tu sueñas con los recuerdos de ayer,
ella construye su futuro perfecto lejos de tu lado.

Sin cambios en el horizonte…

Es curioso como puede cambiar tu vida en un segundo, el tiempo que tardas en tomar una decisión, el tiempo que tardas en arrepentirte de haberla tomado. Esperando que el mundo decida por mi, que las decisiones las tome otro, he pasado mi vida. Hoy he decidido por mi, he decidido por ti, y mientras avanzo rápido hacia mi nuevo destino, no puedo evitar que el vértigo se me agarre al estomago, y el miedo pueble mi cabeza, hoy las decisiciones que se toman no admiten vuelta atrás. Al llegar corriendo a la puerta de tu casa, intento recuperar la respiración antes de llamar a tu portero automático.

Corazón vistete, como dice la canción de Nacha Pop, te sigo esperando, en el portal de tu casa, mientras cuento nervioso por quinta vez, el número de cigarrillos que queda en mi paquete de Fortuna, doce, son los últimos doce que fumaré en mi vida. Si sumo los que he fumado en mi toda mi vida, la cifra asciende a 48.314 cigarrillos desde que comencé a fumar hace veinticinco años, y descontando los tres años que dejé de fumar porque a Paloma no le gustaba el olor a tabaco en casa. Me divorcié de ella después de estos tres años, por suerte para Tabacalera, creo que hace años que ya no se llama así, pero yo soy un tipo clásico que sigue llamando Airtel a mi compañía de móvil y el Vizcaya a la sucursal de mi banco.

Hoy he escapado de mi trabajo, como un niño escapa del colegio para ir a jugar al futbolín, pero a diferencia de ese niño, no pienso volver. Hoy he arrojado mi brillante futuro de abogado, y futuro socio de la firma, por la ventana, haciéndote caso, descubriendo que no en este trabajo no tengo tiempo para los dos, no tengo tiempo para ti.

Hoy he plantando todos los convencionalismos y todas obligaciones,éstas que han ido creando la telaraña, que me ha ido aprovisionando, quitándome la respiración y la vida.

Y he venido corriendo, sin tiempo para contartelo y pedirte que me acompañes, que te lances a esta locura sana que me ataca, soy libre, somos libres. Mientras te espero sueño con las 2.560 veces que te me has dicho que me quieres, los 30.203 besos que me has dado y las 2.760 veces que hemos hecho el amor. Hace más de 3300 segundos que tomé la decisión de marcharme, el corazón me late a 115 pulsaciones, y he mirado hacia tu ventana, no menos de 143 veces en los 10 minutos que llevo esperándote y estoy un poco nervioso, porque es curioso como puede cambiar tu vida en un segundo, en lo que tardas en tomar una decisión, o en arrepentirte de ella.

Mientras me alejo miro por última vez tu portal, y pienso que hace más de 120 días que te odio, que hace más de 56 hasta luego telefónicos que sé que algo no funciona, y hace más de 4 emails que creo que me he enamorado de otra, y a lo mejor esta nueva mujer, ni me pide que deje de fumar, ni me obligue a dejar mi trabajo de futuro socio de la firma.