Tus sonrisas se me pegan al alma pero tu amor no era suficiente para bastar ¿Cuánto me durará esta sensación? Deja a tu lado mi último aliento y mi primera flor.

Ayer leí estas frases manuscritas en un libro que me pertenece desde hace más tiempo que el que hace que te conozco, con lo que no las pude escribir pensando en ti.

Lo que más me jode es que no recuerdo para quién las escribí, ¿quizás la rubita de la última fila de la clase de cálculo, con la que estuve tonteando todo un semestre?¿La vecina, con la que siempre acababa en su cama, viendo amanecer?¿Mi novia de entonces, a la que ya entonces no aguantaba?

A estas alturas, tampoco me voy a martirizar más por esta indefinición, pero empiezo a estar harto, cosa sorprendente teniendo en cuenta mi natural paciente y pacífico, de tener la eterna sensación del desamor desafectivo. Lo que en una noche con alguna copa de más le definí a Marta como mi capacidad de autogenerarme “microenamoramientos” en vez de ser capaz de construir un entorno afectivo más profundo.

Microenamoramiento, dicese de la capacidad de enamorarte durante un minusculo instante de una pequeña acción o caracteristica de la persona. Enamorarse de un movimiento de pelo, de una sonrisa, de una caricia, de un comentario agudo, enamorarse de un beso, de unos ojos, de un sentimiento.

Pero como construir una vida en común a partir de un microenamoramiento, como contarte que me enamoré de tus manos y que el resto de tu cuerpo y alma apenas me interesa. Y digo esto aún a riesgo de parecer ridiculo, pero la pasión que me generan estos pequeños enamoramientos es superior a lo que veo en el resto de los mortales que se declaran enamorados de su pareja.

Mientras escribo estas líneas, recuerdo tu manera de mirar, y cuanta ternura tenian tus ojos mientras cierro los mios y pienso, no volverá a pasar, no encontraré otra mujer con esa mirada. Ahora vuelvo a leer otra vez la frase “Tus sonrisas se me pegan al alma…”, y recuerdo, no sé ponerle cara a esa sonrisa pero sería capaz de distinguirla entre un millón.