Glau mira a Leo y le susurra al oido ” Dejemos todo, olvidemos los problemas,marchemonos, vayamos a colonizar una isla desierta, solos tú y yo, la bautizamos con un nombre absurdo, y la llenamos de nuestros pequeños salvajes”.

Leo la mira y sonrie, “Querida, estos sueños han ocupado por completo tu cabeza, lo malo de los sueños es que se rompen o se terminan, y cuando se terminan es porque no se han cumplido o porque los has conseguido, si los consigues convertir en realidad ya nunca más son sueños”

Glau mira con tristeza a Leo, mientras éste continua “Y sí ahora esta idea loca tuya, se convirtiera en realidad, si es que todavía quedan islas por colonizar, te imaginas tú y yo compartiendo una vida entera, mirandonos de frente a la cara y teniendo que enfrentarnos y nuestros miedos y contradicciones para el resto de la eternidad. Un día te despertarías y me verías tal y como soy, y ese día seguro que desearías abandonarme y marcharte de esa isla de nombre absurdo, con reproches, con rencores, y yo te odiaría por haberme llevado tan lejos para abandonarme después”.

Glau, cierra su ojos llenos ahora de lagrimas y comienza a hablar entre susurros ”Leo, me encanta saber que eres mi amor, solo con pensarlo, mis ojos se humedecen como ahora y mi corazón se sale de mi pecho, no sé como explicar porqué me siento tan feliz, y esta es la razón por lo que todo me parece un sueño, porque tu me has dado la confianza que necesitaba, para creer en mi, en mis sueños”

Leo la abraza ya convencido de su estupidez, mientras Glau continua “Tú me haces sonreir sin miedo, tú me haces sentir completa, gracias a ti me he podido encontrar a mi misma, ser yo misma, tú me haces soñar con un futuro, que no creí que existiera. Y tú me dices lo que sientes con tus besos, tus caricias, tus abrazos y me haces cada día más apasionada. Si todo esto es un sueño, no me dejes nunca despertar a la realidad”

Ahora, los dos se besan, besos quemados de pasión, besos de sentimiento, de amor. Al separar sus bocas, la de Leo comienza otra vez a hablar. “Nunca imagine que el amor pudiera cambiar tanto mi vida, a veces consigues más de mi con una sola frase tuya que un tratado sobre el amor de más de mil líneas, cuando me besas, la brisa del mar me acaricia la cara, tantas veces he pedido encontrar alguien como tú, has conseguido que la palabra amor tenga para mi otro significado, antes no era nada más que un sentimiento, ahora el amor significa para mi: vida, alma, besos, sueños, deseos, futuro, sonrisas, familia….y sobre todo tú”

A la mañana siguiente, sus amigos lo buscaron por la playa, al mes siguiente la policia dejó de buscarlos, a los tres años la familia, ya se había resignado a no verlos más. Cuando yo tenía diez años, mi madre me contó la historia de mi tía Glau que una noche de verano desapareció en el mar de la mano de su amado Leo.

No sé si hoy, porque comienza el otoño, o porque las hojas de los arbol dan por concluida su misión y se dejan caer para descansar en el suelo o porque hace más de una vida que sigo soñando, y tú estás todavía ahí, al otro lado, o por que la magia existe, o porque todavía seguro que queda una isla más por colonizar,  o porque queda una vida más por vivir,o por ninguna razón en especial, o porque a veces los sueños no se terminan, o no se alcanzan , o porque otra vez me gustaría tener diez años y escuchar con los ojos abiertos la historia de Glau y Leo. No sé si por todas estas razones, hoy me he acordado de ti y como un hilo imaginario que uniera , he recordado

Epílogo:

Mientras el mar les cubría, Glau se abrazaba fuerte a Leo, ya nunca sentiría miedo, ya nunca tendría que despertar de ese sueño, ese sueño, donde el sol se ponía detrás de una playa de arena fina, y ella miraba a su amado, con los ojos humedecidos y el corazón queriéndole salir de su pecho.