15 Aug
Posted by: Kenzo Tomochu in: Uncategorized
Hoy la brisa por fin ha parado, y para alguien que no ha traido ninguna prenda de abrigo, es el primer dia que se puede estar sentado en el porche sin sufrir la incomoda sensacion de sentir los brazos helados. Mientras terminaba un pequeño cigarro mirando la puesta del sol, una musica ha llegado hasta mi.
El sonido de los beatles en boca de mujer. Una preciosa voz acariciaba los acordes de Norwegian wood. De repente senti la necesidad imperiosa de seguir esa voz y ver la cara de la propietaria.
“En el lobby del hotel y a modo de atraccion para los huespedes todas las noches se ofrece una actuacion, Señor. Esta noche un grupo The dinamics toca canciones pop”, respondió mecanicamente la señorita de recepcion a mi consulta telefonica.
Ya abajo, no lo puedo negar, mi curiosidad podía más que mi cansancio, descubrí un pequeño escenario frente a mesas ocupadas por innumerables familias, las mismas que por la mañana despliegan batalla campal por cada hamaca en la piscina, pero ahora se han puesto sus galas de noche.
Veo una mesa algo retirada, pero curiosamente con una buena visual del escenario. The dinamics es el tipico grupo que te esperarias amenizando esta noche de hotel, salvo por ella. Si antes su voz me habia hechizado y habia conseguido llevarme hasta alli, ahora su figura, no me permitia mover mis ojos de ella. Era tan parecida a ti, que me asusto al principio.
De no haber sabido tu nulo talento para la musica hubiera jurado que eras tu. Ademas ella creo que me miraba de la misma forma, como preguntandose si me conocía. “Un gin-tonic, gracias”, ametrallo al camarero, sin darle tiempo a comenzar su retahila propinera.Solo tengo tiempo, ojos y oidos para ella. Al terminar la tercera cancion, el musico del teclado musita un gracias y señalandola a ella,deja caer su nombre, Petra.
Vuelvo a mirarla de arriba a abajo, y cada rasgo me vuelve a llevar a tus brazos. Al finalizar la actuacion, le he pedido al camarero que la invitara a mi mesa, me ha costado bastante mas convencer al camarero que a ella. Al cuarto gin-tonic, nuestros labios ya se tocan, y me hace gracia ver como la familia de al lado comenta entre medias palabras. Se queja la madre, entre las miradas de envidia del padre.
Cuando recoge su pequeña bolsa neceser de una habitacion que hace las veces de camerino, me doy cuenta que no soy el primero con el que sube a la habitacion del hotel.Pero me da igual, cuando me ha besado un escalofrio me ha recorrido la espina dorsal, y un sentimiento de dejavu me ha dejado helado, el beso me ha sabido a ti.
Ahora son casi las cuatro de la mañana, y estoy un poco mas tranquilo despues de oir tu voz somnolienta al otro lado del telefono, mientras Petra duerme en mi cama.
Perdoname si he colgado sin contestar. Vuelvo mis ojos en la penumbra sobre Petra, y la miro de otra forma,y ya no os veo tan iguales realmente solo sois parecidas en que estais hechas de la misma madera noruega.
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