Estoy sentado al lado de Andrés, en un bar madrileño estamos echando de menos cada sonrisa, cada palabra de amor y una caricia…hoy somos dos hombres a la busqueda de una mujer…

La musica nos mueve los pies y desde dentro los dos sabemos que estar solo no es natural y ni lo que queremos, ¿¿¿ sera lo que nos toca???

Tres gin tonic, una tortilla y un plato de jamon, el alimento de los campeones…ahora por un momento levanto la vista de la blackberry y miro fijo a esa morena que nos sonrie, la falda corta, sandalias…y unas piernas interminables….

Pero la verdad es cruda y un novio aparece de repente y sin ser invitado, ella le besa, primero suave en la mejilla…ahora noto el codazo de Andres…ella sigue mirando burlona, mientras mezcla ginebra, saliva y deseo en la boca de el…

Un chino interrumpe la escena, y yo ya no miro a la chica del novio, me fascina el tatuaje de la camarera…

Dos copas mas, Cindy Lauper suena volviendo desde los 80…y cada vez mi cabeza esta mas lejos del presente, miro mis dedos sobre el teclado y miro las arrugas de mis manos. Durante diez segundos juego a tener dieciocho, el whisky sabe amargo y Andres me mira con fastidio y me pide que pare ya…

Las palabras se construyen de poco…mientras sigo escribiendote una rubia agarra a Andres, y le obliga a visitar la pista, me ha mirado como el soldado que se despide de su madre…pero la rubia se agarra mucho, pronostico que triunfara….

“¿Tardaras mucho en terminar de escribir?” me susurra ella al oido…dejo de escribir y la beso de repente, esta noche es para los corazones solitarios, sintoniza nuestra frecuencia