
Nunca fuimos novios, pero estuvimos juntos más de tres años y quizás un poco más. Nunca me dijo que me quería, al menos con palabras, su definición de nuestra relación era la de un acuerdo de intenciones, “hacemos cosas juntos y nos entendemos ¿verdad?pues no hay que hablar más de esto”.
Si recordara algún momento a su lado sería feliz, pero últimamente mezclo los recuerdos en mi cabeza, y no puedo dibujar ningún momento a su lado. Pero si quiero pensar que alguna vez nos cogimos de la mano y anduvimos asi juntos un rato. Seguro que ese día lloré en el camino de vuelta a casa. En aquella época los besos y caricias que me daba era como beber agua con sal cuando tienes sed.
Una vez fuimos juntos a la playa,o la montaña durante algunos días pero como te he contado no recuerdo mucho, mejor dicho nada.
Ahora me encuentro solo, tan solo que puedo ordenar mi soledad por tallas y ponerla en perchas en el armario, soledad de primavera, soledad de noche de gala, soledad de luto riguroso, pero mañana, como es una mañana más, me he puesto el traje de soledad de diario, se me ajusta a las carnes, y me aprieta tanto el pecho que me cuesta respirar.
Paro en el espejo y veo al cabrón que ocupa mi cuerpo y que hace años que no hace nada, nada. Él fue el que estropeó esa relación, él que decidió que no bastaba, que necesitaba más, él que postulo sin permiso. Ahora todas las mañanas se lamenta, todas las mañanas deja que el día se vaya apagando para que llegué el siguiente día. A veces pienso que es mejor morir que dejar que te arranquen poco a poco la vida, dejando que se escape por el desagüe.
Todas las mañanas mi escape de salida, montado en el ascensor pasa por pulsar un botón, y sé que la puta voz metálica se ríe y cuando pronuncia la frase “Ha pulsado el piso cero”, cambía la entonación átona de su voz impersonal y me dedica la palabra “cero”, cero amor, cero esperanza, cero….
Sí estoy gritando…¡¡¡salvame!!! estoy soñando parado en mitad de la calle e intentado recordar tu cara, sí alguna vez creiste quererme , alguna vez intentante pronunciar las palabras “te quiero” mirándome a mi y se acabaron muriendo en algún punto entre tu garganta y tus labios por miedo al que pasará, por favor, ven y salvame, ayudame, quiereme, salvame, mienteme si no me quieres pero todavía me necesitas, yo sí te necesito
Sí estoy gritando y es por tí, la gente se para en la calle y me llama loco, me piden que me calle que no les moleste, no soporto esta soledad tan concurrida…
P.D: La foto está hecha por Kenzo Tomochu en Copenhagen, un día pidiendo ayuda…