“Hace una quincena o un mes que mi mujer de ahora eligió vivir en otro país. No hubo reproches ni quejas. Ella es dueña de su estomago y de su vagina…Se fueron acumulando los días casi miserables para triunfar convenciéndola de yo había nacido para fracasado irremisible” (Juan Carlos Onetti, Cuando ya no importe)

Lentamente subo por la calle, miro el reloj y las agujas lentamente tejen mis olvidos y sus recuerdos…miro mi blackberry y sólo escribo una palabra, “yes”, ella sabrá lo que significa y espero que yo también.

Esta noche la he pasado mirandola toda la noche…quizás no sé ha dado cuenta o sí y por eso me esquivó la mirada durante toda la cena…

De repente me he dado cuenta que me he enamorado de ella, lo que más he temido siempre…el amor. Y ahora mientras recuerdo, camino lentamente…enfrente una tienda de bisutería con una nombre curioso, “La gazza ladra”, el título de una opera de Rossini…”la urraca ladrona”, la verdad que es un nombre muy acertado para una tienda de este tipo…si es cierto que las urracas roban todo lo que brilla…imagino que la dueña, sí sólo puede mujer la autora de ese pequeño juego inteligente, será una mujer interesante…algún día pasaré durante el día para verla…

Sin darme cuenta empiezo a tararear la apertura de la gazza…y comienzo a caminar al ritmo, y durante un rato me da igual todo…la brisa de la noche me refresca la cara, y mientras paseo sonrío mientras voy recordando como ha cambiado nuestra vida en el último año…

Hace un año también caminaba por las calles de Barcelona el día de mi cumpleaños…lo pienso y nos miro y todo ha cambiado tanto, tanto…

¿A mejor? No sé pero ahora sé que debo resolver todas mis inseguridades…y me imagino dentro de un casino mi  última ficha en la mano y con la seguridad de que acertaré el proximo pleno, sí apuesto y gano será para siempre pero también puedo meter la ficha en el bolsillo y decidir jugarla la próxima vez…pero cuando más tarde, estoy seguro que ella estará más lejos…

Ahora pienso que la he perdido, y es curioso porque nunca he llegado a tenerla…

Ahora he llegado a mi hotel y por fín termina para mi esta noche, que lleva durando más de un año….

 Kenzo Tomochu…