Se levantó tarde, últimamente no le preocupaba su propia apariencia, hacia más de dos semanas que no se afeitaba y casi más de un mes que se paseaba por la casa con un sueter raido y unos viejos vaqueros. Miró el retrato de ella que todavia ocupaba el lugar central de la mesilla, y volvió a sentir tristeza…una tristeza que le subia desde el estómago como un ahogo y terminaba manifestandose con una tos seca…

El hombre casi habia conjurado esa tristeza cada vez que notaba la presión en el estómago, usaba una palabra talisman, la repetía constantemente hasta que la presión disminuía…cada día, cada momento…

Una noche hace más de seis meses, ella se marchó, se marchó y el hombre ni siquiera la intentó detener…¿para qué ? ella ya no era más que un fantasma, una sombra que ocupaba el espacio y el lugar de la que habia sido su amor…la puerta se cerró detrás y él se abrazó a lo único que ella dejó, la chaqueta de ante que él la habia regalado, la tarde que al salir del cine ella tuvo frío…él se la quitó para que ella se la pusiera…y estuvo abrazado en el suelo a esa chaqueta dos días y dos noches…al final del segundo día se levantó y se hizó una tortilla…

Pero esa mañana, el hombre decidió que necesitaba otra persona a la que amar…preparó un baño caliente, se afeitó, y se vistió con un traje oscuro…se miró en el espejo y metió en un caja todas las cosas que le recordaban a ella, y las llevó al trastero…

Miró por última vez el libro de “Amar”, el libro que guardaba junto con una anillo de mariposa para regalarselo el día que le iba a pedir que se casara con ella…ahora nunca llenaría la primera página del libro a su lado…

Lo cogió y lo envolvió en papel de estraza, bajó a la calle, y se encaminó hacia la librería Marcos Martín…el librero miró con interés el libro, hacía tiempo que no veía un ejemplar…desde hace más de cuatro años la editorial, en pleno acuerdo con la autora, decidió retirarlo del mercado, ya no era tiempo para amar, ni para el libro de “Amar”. El librero habia oído que en Buenos Aires todavía estaba a la venta en el mercado negro…le preguntó al hombre si de verdad quería deshacerse de él…el hombre asintió, alguien lo necesitaría más que él…

El secretamente esperaba que el libro fuera a las manos de alguien a quien volver amar, y que el libro volviera a sus manos, llevando con él a su nueva propietaria…

Recogió el dinero que le ofreció el librero y lo gastó en un chocolate con churros, el sol de invierno le calentaba la cara y se sorprendió, la presión en el estómago había desaparecido…bajó por la Gran Via hasta La Cibeles, y desde allí saludo a la ciudad…he vuelto la dijo…

Ella la sacó el libro de la caja, y lo dejó en la estantería, este año sería su año…miró por la ventana, Barcelona estaba preciosa esta mañana…

(continuará…o al menos eso esperan el hombre y ella)

P.D: gracias Sade por el título de la canción…