
Cuando la ví sentada en el columpio, en una de esas tardes del mes de septiembre, cuando empieza a notarse el frio y las noches aparecen antes…y mientras el sol se escondía por detrás del sauce del jardín, los últimos rayos iluminaban su pelo, ella estaba sentada en el columpio del jardín acariciando las tapas de un libro…
De repente lo entendí, ella no podía estar sola, ese era el patito feo que la atenazaba, al verla tan sola en el jardín me dí cuenta…siempre estaba rehuyendo el momento de volver a su casa, siempre acompañada, muy pocas veces sola…
Entré en casa, cogí una manta, unas galletas, manzanas y una botella de oporto, quizás la mejor botella de Michael, pero pensé que él entendería porqué la cogía, lo metí todo en la cesta..
Volví a salir al jardín y la llamé, me miró con una sonrisa y antes de que pudiera decirme que no le pedí que me acompañara a Wimbledon Park, para escuchar a los cantantes que por la noche entonaban sus canciones de amor…me pidió un momento y al rato salió con un sueter, preparada para una noche fría al lado del lago.
Durante el camino apenas hablamos, nos mirabamos, pero no eramos capaces de mantener una conversación fluida, por mi parte porque los nervios de pasar un rato a solas con ella, fuera del entorno protegido que eran nuestros jardines, me hacia considerarlo una cita…nuestra primera cita.
Al llegar al lago, extendimos la manta al lado de un viejo roble, a lo lejos los ecos de una vieja balada, me dí cuenta que con las prisas habia olvidado los vasos, ella se rió y con voz fingidamente sería me dijo “Pero ¿dónde voy yo contigo?”, me ruborice e intenté mascullar una disculpa, pero antes de haberla terminado me besó en los labios, primero suave y luego con pasión, no sé cuanto tiempo pasó…pero cuando pude darme cuenta de lo que había pasado, la miré y le pregunté “¿Por qué ?” y ella ni pestañeó, se arqueó como una pantera, me miró profundamente y me dijo con voz queda “¿No era lo que estas buscando? Nunca te enamores de una mujer mayor, cuando tú ni siquieras has llegado, ella ya ha estado allí, y cariño te aseguro que soy demasiado mayor para ti”
“Hoy no voy a negarte nada, pero mañana cuando nos levantamos quiero que te marches de mi casa y no busques repetir nunca más esta noche, lo que pase hoy será la única vez que pase.¿Lo has comprendido?” me susurró al oido mientras me acariciaba el pelo. “¿Y sí la que quieres volver a repetir eres tú?” me revolví en un estúpido ademán infantil…ella me miró como una madre mira al niño que no comprende la verdad de la vida y me dijo lentamente “Sé lo que voy a encontrar y sé lo que puedo esperar, ya he pensado las opciones, en serio corazón, no creo que me enamore de ti, pero me apetece sentir tu cuerpo pegado al mio y me apetece esta noche acostarme contigo” y añadió “y no hara falta para eso que me hagas beber esa botella de Oporto, es mejor que la devuelvas a la bodega de Michael, ¿Hace frio volvemos a mi casa?”…
Nunca me acosté por dinero, nunca sentí esa necesidad, pero la transacción que me proponía Karen era lo más parecido que podía pensar…el camino de vuelta se hizo eterno y ni siquiera la emoción del placer anticipado me hacía sonreir, fuimos directamente a su habitación y ella me comenzó a besar, pero el beso fue tan diferente, tan metálico, tan impersonal, comencé a sentirme como si de verdad estuviera besando a la diosa nórdica convertida en estatua…no podía pensar en estar con ella sólo una noche, si ya estaba enamorado, una noche con ella podría dejarme derrotado para el resto de mis días.
Esa noche hicimos el amor durante toda la noche, esa noche aprendí a diferenciar entre el amor y el sexo, esa noche Karen me hizo madurar y por eso la diosa nórdica cayó de su pedestal y desde ese día Karen dejó de significar mucho para mí. Me levanté temprano antes de que ella se levantara y me marché, antes le dejé una carta extensa, le contaba todo lo que había pasado a su lado en ese verano tan largo en Shepherd Lane´s y sobre todo mis sentimientos. En mi imaginación la pensaba haber leído sentados en en aquella manta y que ella me besaba al final de la lectura.
Un mes más tarde abandoné Londres, me sentía fuerte para volver a mi vida, de vez en cuando vuelvo a Londres y visito a Michael y Paul, en estas visitas, todavía salgo al jardín y espero volver a tener 20 años, y encontrar otra vez a esa mujer sorprendente que vi en el jardín de al lado. Pero desde esa noche en Wimbledon Park, nunca más volví encontrar a la diosa nórdica de cabellos dorados, desde ese día sólo me encuentro con Karen, simplemente una mujer que cada día va encontrándose más y más sola.
La expresión serendipia:”descubrimiento afortunado realizado a partir de una serie de casualidades” viene del inglés Serendipity, una palabra que fue creada, (sí, creada es la expresión correcta) por Horace Walpole, a partir de una leyenda persa llamada los “Tres principes de Serendip”, (Serendip es Ceylan, ahora Sri Lanka)…en español coloquial usariamos “chiripa”…pero reconoced que tiene más encanto la expresión “serendipia”…
Serendipity es también el título de una película…de Johh Cusack y Kate Beckinsale, son dos extraños en medio del gentío de la ciudad de Nueva York cuyos pasos han coincidido llevados por el loco torbellino festivo de las compras navideñas, cayendo presos de una irrefrenable atracción. Aunque cada uno de ellos está comprometido con su respectiva pareja, Jonathan y Sara emplean toda la tarde paseando por Manhattan, sin saber en todo ese tiempo el nombre del otro. Para cuando la velada llega al inevitable final, ambos sienten la necesidad de decidir el siguiente paso a dar. Cuando Jonathan sugiere intercambiar números de teléfono, Sara se detiene bruscamente y propone una idea que deja en el destino las riendas del futuro. Si resultan estar predestinados a permanecer juntos, le dice Sara, hallarán el modo de reencontrarse. Cuanto menos, ése es el plan. Sin embargo, la suerte no apunta en tal dirección. Algunos años después, las vidas de Jonathan y Sara han emprendido direcciones drásticamente distintas, hallándose ante la perspectiva de casarse con otra persona. De una vez por todas, ha llegado la hora de la verdad para ambos al tratar de satisfacer la curiosidad localizándose mutuamente por todos los medios posibles. Pero, ¿podrán burlar el destino y sujetar sus riendas?.
Después de los dos post anteriores…¿no creeis que puede que haya cierta serendipia flotando en el ambiente….?

Se levantó tarde, últimamente no le preocupaba su propia apariencia, hacia más de dos semanas que no se afeitaba y casi más de un mes que se paseaba por la casa con un sueter raido y unos viejos vaqueros. Miró el retrato de ella que todavia ocupaba el lugar central de la mesilla, y volvió a sentir tristeza…una tristeza que le subia desde el estómago como un ahogo y terminaba manifestandose con una tos seca…
El hombre casi habia conjurado esa tristeza cada vez que notaba la presión en el estómago, usaba una palabra talisman, la repetía constantemente hasta que la presión disminuía…cada día, cada momento…
Una noche hace más de seis meses, ella se marchó, se marchó y el hombre ni siquiera la intentó detener…¿para qué ? ella ya no era más que un fantasma, una sombra que ocupaba el espacio y el lugar de la que habia sido su amor…la puerta se cerró detrás y él se abrazó a lo único que ella dejó, la chaqueta de ante que él la habia regalado, la tarde que al salir del cine ella tuvo frío…él se la quitó para que ella se la pusiera…y estuvo abrazado en el suelo a esa chaqueta dos días y dos noches…al final del segundo día se levantó y se hizó una tortilla…
Pero esa mañana, el hombre decidió que necesitaba otra persona a la que amar…preparó un baño caliente, se afeitó, y se vistió con un traje oscuro…se miró en el espejo y metió en un caja todas las cosas que le recordaban a ella, y las llevó al trastero…
Miró por última vez el libro de “Amar”, el libro que guardaba junto con una anillo de mariposa para regalarselo el día que le iba a pedir que se casara con ella…ahora nunca llenaría la primera página del libro a su lado…
Lo cogió y lo envolvió en papel de estraza, bajó a la calle, y se encaminó hacia la librería Marcos Martín…el librero miró con interés el libro, hacía tiempo que no veía un ejemplar…desde hace más de cuatro años la editorial, en pleno acuerdo con la autora, decidió retirarlo del mercado, ya no era tiempo para amar, ni para el libro de “Amar”. El librero habia oído que en Buenos Aires todavía estaba a la venta en el mercado negro…le preguntó al hombre si de verdad quería deshacerse de él…el hombre asintió, alguien lo necesitaría más que él…
El secretamente esperaba que el libro fuera a las manos de alguien a quien volver amar, y que el libro volviera a sus manos, llevando con él a su nueva propietaria…
Recogió el dinero que le ofreció el librero y lo gastó en un chocolate con churros, el sol de invierno le calentaba la cara y se sorprendió, la presión en el estómago había desaparecido…bajó por la Gran Via hasta La Cibeles, y desde allí saludo a la ciudad…he vuelto la dijo…
Ella la sacó el libro de la caja, y lo dejó en la estantería, este año sería su año…miró por la ventana, Barcelona estaba preciosa esta mañana…
(continuará…o al menos eso esperan el hombre y ella)
P.D: gracias Sade por el título de la canción…