El Retorno de los espumosos…

Los espumosos regresan…con menos sex y más city que nunca

Archive for November, 2006

I wanna know what love is…

El frío de otoño y la humedad se me abrazan al esqueleto, las penas sin embargo me estrangulan el corazón. Diez veces intenté escribir una carta que pudiera sonar como una despedida, y no fui capaz de pasar de tu nombre. Qué puedo hacer si no me queda tiempo para empezar otra historia. Me marché una tarde de agosto, pensando que el verano era eterno y hoy me encuentro solo y enfermo. No necesito alguien que me quiera, necesito sentir en mi interior el calor egoista que uno siente cuando es querido por otro. No quiero querer a nadie, pero me gustaría sentir el poder que se genera en el interior cuando otro depende de ti.

Pero lo que lo cierto es que me siento solo, y me gustaria saber como vencer ahora el miedo, el frio y la soledad…sí tu eres la respuesta, me gustaría que vinieras a mi, que acercaras tu sonrisa a mi mirada. Me resisto a dejar esperar una noche más tu presencia…pero no quiero que pienses que me tienes otra vez…mi amor es egoista y es solo hacia mi mismo…me acuesto, intento dormir solo y sólo. Me siento tan inseguro…si te pudiera coger de la mano mientras la musica muere…te prometo no volver a bailar con nadie más…

Miro por la ventana, la lluvia cae despacio por la cristalera, mi suelo y mi paz. Hoy he entendido que las noches no me tienen que aterrar…pero no soporto no comprender en que consiste ese amor que os hace a todos tan felices…

One night of sin…

Aquella noche llegué como siempre tarde a la cita, y ya nadie me estaba esperando en la barra del Mikonos. Mientras sonaba una canción de Joe Cocker, me sentí el hombre más solitario del mundo…

Encendí con parsimonia un cohiba número dos, mientras el barman traía mi habitual Jack Daniels con tres cubitos de hielo. En mi primera bocanada la mezcla de humo y bourbon me hizo toser…daba igual.

Fuera las luces de navidad y la niebla configuraban un paisaje espectral…buen día para morir…o para vivir la última juerga.

Después de dos o tres sorbos levanté la vista y oteé el panorama de la noche, una noche tranquila en el bar. Sólo dos o tres personas apuraban sus copas, solos…sin futuro…

Diez meses preparando la cita y habia llegado tarde…me llamé en silencio gilipollas…mientras comenzó a sonar Van Morrison…me pedí a mi mismo un reloj nuevo por navidades y una nueva vida en otra ciudad.

Hoy no quiero hablar más …pero seguiré esperando en la barra del Mikonos…mientras mi puro se consume lentamente…