
Esta noche te recuerdo mejor que nunca…esta musica hace que te reconstruya en mi mente tal y como te conocí, pelo mojado, sonrisa apagada y labios cortados…en una piscina
Pensé que eras una persona normal, equilibrada y dulce, se podía hablar de casi cualquier cosa contigo…ese día y verte salir de la piscina es uno de mis momentos preferidos desde entonces…todavia te busco en cada esquina de la ciudad…han pasado muchos años, quizás demasiados…pero en las noche de luna, soy como un equilibrista que pasea por tus recuerdos…¿Corazón y si esta vez te quedarás?…fingamos una despedida…algo que me salve de recordarte más años…ni un compromiso, ni un amor de juventud…¿Qué fuiste para mi?
Esta noche el jazz te trae otra vez, y noto tu tacto, tu mano en mi mano, y aunque sé que es una ilusión…todavía recuerdo una noche de Octubre, como la de hoy…yo te saludé con la mano y tu te reias y parecías feliz…pero no me devolviste el saludo.
Esa noche no ibas a salir, por eso no me llamaste o sí me llamaste, no me encontraste en casa…Por eso te fuiste o porque necesitabas tomar algo…cuando te ví pasar por la esquina del Punto, ibas en el coche de Ramiro, y yo te saludé con la mano…solo si te hubieras vuelto…
La noche anterior, estuvimos cenando, en el Cuchi, recuerdo que pinté un corazón con la tiza de la taza, y tú pintaste una casa en el mantel, y luego fuimos a Torero (han pasado catorce años, y como ves todavia me acuerdo)…el primer whisky nos acercó un poco, el roce de tu pelo en mi mejilla, imperceptible pero real…
Te conocí en el 86 y durante seis años jugamos al gato y al ratón…eso sí, estuviste a mi lado siempre que te necesité…como la noche cuando tu prima me abandonó y cuando llegué a casa vi la pelicula de Toulosse -Lautrec, y me sentí doblemente abandonado…al día siguiente me estabas esperando…
…Al salir del Torero, fuimos al Cats, y me dijiste al oido, “Nunca hemos bailado una lenta”, mi espalda se erizó y se estiró como un resorte…, te quise besar pero no me atreví…a las cuatro, nos fuimos al 7eleven y te pedí que esperaras fuera…compré una botella de champán, unas copas de plastico con pie ridículo…
Recuerdo que llevé el coche hasta una calle desierta, cambié la cinta…”La mer” comenzó a sonar…te pedí que salieras del coche…y mientras la musica sonaba tú y yo bailabamos nuestra lenta, que llevaba esperando desde hacia tantos años…
Al terminar el champán te llevé a casa, al intentar besarte…me dijiste que llegaba un poco tarde, casí demasiado…ahora estaba Ramiro, …
Si esa noche me hubieras visto, seguro que hubieras parado…a la mañana siguiente, me llamó tu hermana, para contarme que …no la dejé terminar, como era posible, si sonreias tanto…
Fui al Tanatorio, pero no llegué a entrar…la muerte me da tanto miedo como el amor profundo, Ramiro se salió en una curva en la carretera de la Coruña, yendo a Oh!…una noche como la de hoy, hace catorce años…pero todavía espero que te bajaras del coche antes de que se estrellara…y te busco en todas las esquinas de la ciudad…
Alguna noche te busco entre mis brazos, mientras duermo abrazado a tu recuerdo…como un equilibrista que intenta alcanzar la Luna, caminando por una delgada línea de alambre…
Un beso estés dónde estés…
Esta semana el Sr. Tomochu estará durante toda la semana en este precioso hotel…el Weggis, con su lago con playa privada, pero vamos de trabajo..eh…intentaré informar con lo que vea por allí….un abrazo