Nada va bien…
Hago cosas que creí que nunca haría…yo debería estar en casa paseando al perro…y ahora me veo aqui sin saber porqué, en lo que tu llamas tu rincón preferido y no es más que un bar cutre. Te miro y no sé que veo en tí, quizás ese último tren de vuelta a un lugar conocido…ahora sé que me miras y me cuentas tu última intimidad, y crees que te escucho…pero no es cierto, si te soy sincero apenas me interesa tu conversación…plagada de lugares comunes y de historias insulsas. Mientras sigues hablando deslizó mi mirada por tu escote…e intento adivinar el color de tu sujetador…mentalmente hago mis cálculos, no debería tardar más de dos horas más antes de proponerte que pases la noche en mi casa…entonces recuerdo aterrado como fue la última vez…yo solo quería un poco de sexo, un alivio rápido, y te quedaste un fin de semana en casa.
Y ahora te ries, mecánicamente reproduzco una carcajada, mientras asiento convulsivamente…de que coño nos reimos…lo siento mucho pero lo que me apetece es llorar, me disculpo y me levanto…camino del baño estoy teniendo un ataque de dignidad…el ataque de dignidad sube por mi esófago y acaba en un vómito…mientras camino hacia tu mesa te veo hablando por el móvil y ahora estoy seguro que la relación contigo no me lleva a ninguna parte…joder he dicho relación y sólo te conozco desde hace un mes y dos polvos.
Ahora mientras me siento te veo con otros ojos, de repente descubro que tienes los ojos negros y un pequeño lunar y en la mejilla. El humo hace que se me humedezcan los ojos y empiezo a llorar…ahora no podré seguir, alego un dolor de estomago y me disculpo apresuradamente…no te voy a dejar ni asimilar mi excusa. Recalco la palabra “Adiós” mientras tu me despides con un hasta luego…Mientras cruzo la calle deseo que un misil perdido de cualquier guerra convierta tu patético bar en un montón de escombros.
Al llegar a casa veo una película “Para que no me olvides”….mientras como un yogur… ni la música ni el ver las olas romper en la playa…ayer estuve viendo su mirada mientras se introducía vestida en el mar…corrí a sacarla…Antes de conocerte ya estabamos muy perdidos…nos quedamos dormidos con la televisión encendida…si no lo resolvemos pasaremos el resto de nuestra vida en blanco…frases de la película o de la publicidad entran en mi cabeza y se mezclan con mis pensamientos…han pasado tres horas desde que te he dicho adiós, y ahora te escribo un sms “Qué gran noche, la repetiremos besos…por cierto estabas preciosa”…apago el móvil antes que tu sms de vuelta me haga vomitar…
A la mañana siguiente, otra vez el recuerdo de Laura viene a mi cabeza y de cuando la serpiente era un simple chaval de veinte años…llamo a Lina,dos semanas sin hablar con ella, otra vez lía que te lía…mientras me habla por el auricular, miro mi brazo y me pregunto cuando cambiaré la piel…