Cuando Pierre llegó a la puerta del hotel, yo llevaba esperando en la recepción más de media hora. No es que Pierre hubiera llegado tarde, mi problema era que no habia podido dormir en toda la noche.
La noche anterior habia estado cenando en casa de Jane y Pierre.
Jane siempre ha cocinado extraordinariamente, desde pequeña ha estado correteando por los fogones del Camomille, el restaurante de su madre. Una deliciosa ensalada de Coquilles Saint Jacques (vieiras, ella fue la que me enseñó la receta) y un exquisito pollo de la abadía, para acompañar un Marojallia de 2004.
Las líneas se trazan por algún motivo, para delimitar, para prohibir, para avisar…pero esa noche Jane traspasó la línea de la intimidad que dos amigos siempre deben mantener…quizás animada por su cuarta copa de vino, comenzó a contar a Pierre, nuestras aventuras de juventud…Algo que nunca las mujeres sois capaces de entender es que los hombres somos inseguros por naturaleza, y cuando nuestra pareja demuestra cierta admiración ante otro hombre con el que han tenido una relación anterior, nosotros nos estresamos hasta límites insospechados. El tiempo siempre lima las aristas de los recuerdos, dejando éstos limpios de cualquier detalle inconveniente. Cuando oía a Jane relatar nuestra famosa borrachera en el Lolette,un bar de salsa en la calle Blanche en Paris no me veía reflejado en absoluto en aquel chico que ella recordaba entre risas.
Pierre escuchaba ansioso por cambiar de tema….”Jane no es necesario, aburrir a Pierre con nuestras historias de hace mil años” dije yo…pero Jane continuaba y continuaba, mientras yo la intentaba parar con miradas de censura.
Pierre me había propuesto esa tarde ir al Mont Saint Michel, a la mañana siguiente, para ver el fantástico fenómeno de las grandes mareas…pero en aquel momento estaba seguro que lo que Pierre querría es que el mar me engullera al día siguiente…Me disculpé y salí a dar un paseo para tomar aire, antes de ir a mi hotel. Los últimos acordes de Under the Moon de los Waterboys, sonaban a lo lejos en el London Pub, el único sitio que conocía en Evreux…Los recuerdos animados de la juventud, las dos botellas de vino y los waterboys, crearon en mi cabeza una atmósfera de cierta necesidad de liberación…entré y fui directamente a la barra y pedí un Jameson con hielo, y me senté en una mesa del fondo. No habia ni bebido la mitad de mi consumición cuando vi entrar a Pierre con una cara de desagrado imponente…desde la barra el no me podía ver, pero yo tenía desde mi mesa una panorámica perfecta. Enseguida se acercó a un grupo, no les podía oír y si les hubiera podido oir, tampoco mi francés me permitía seguir ninguna conversación…No me preguntes que me hizo tomar la decisión de volver a casa de Jane, puedo alegar en mi defensa que mi primera intención fue intentar hablar con ella y comentarle lo incomodo que me había sentido…pero al final la “verdad de la milanesa” es que la historia del Lolette, me había traído recuerdos que creía olvidados, y la imagen de Jane desnuda se había clavado en mi cerebro y prometía que no me abandonaría a no ser que la refrescara con una imagen más actual de ella.Miré la copa de Pierre y luego a su grupo, calculé que a su juerga le quedaban al menos tres horas…me escabullí hacia la salida asegurándome que Pierre no me veía…cuando llegué al portal de Jane, la encontré llorando sentada en el descansillo de la escalera…”Hemos discutido, y Pierre se ha marchado”, me dijo entre sollozos, “ Lo sé” le dije antes de besarla en los labios…ella me devolvió el beso…y sin hablar nos fuimos a mi hotel…Cuando cerré la puerta de su coche, miré a Pierre y él ni siquiera me devolvió la mirada…mientras el coche se encaminaba hacia Mont Saint Michel, yo estaba seguro que Pierre sabia que Jane seguía durmiendo en mi cama y que el olor de su mujer, todavía pegado en mi piel, le golpeaba la nariz recordándole que siempre él iría por un camino que yo también conocía bien.Mientras nos acercabamos a Mont Saint Michel, deseé que la marea fuera tan rápida como me habían dicho y poder volver a mi habitación y a Jane cuanto antes..