El Retorno de los espumosos…

Los espumosos regresan…con menos sex y más city que nunca

Archive for September, 2006

Til min skat…

Desde tu ventana veo mi bicicleta, cada vez que me levanto la observo, sola en la otra acera…Esta mañana, no he podido evitar comparar mi bicicleta conmigo mismo, los dos tenemos la misma sensación de provisionalidad en tierra extraña…la unica diferencia es que yo te quiero … y te lo he dejado escrito en la pizarra de la cocina, mientras tu has salido a correr, llamo a un taxi…”til lufthavn, terminal to…tak” mientras el coche avanza por el Amager strandby camino del aeropuerto, tu casa se pierde a lo lejos…hoy no sólo te he abandonado a ti también he dejado mi bicicleta….

PD1: En el desarrollo de este post garantizamos que ninguna bicicleta ha sufrido ningún maltrato…

PD2: La foto fue hecha por el Sr. Tomochu desde la ventana de Sofiegade en Christianhavn

Lia que te Lia…

 

 

Nada va bien…

 Hago cosas que creí que nunca haría…yo debería estar en casa paseando al perro…y ahora me veo aqui sin saber porqué, en lo que tu llamas tu rincón preferido y no es más que un bar cutre. Te miro y no sé que veo en tí, quizás ese último tren de vuelta a un lugar conocido…ahora sé que me miras y me cuentas tu última intimidad, y crees que te escucho…pero no es cierto, si te soy sincero apenas me interesa tu conversación…plagada de lugares comunes y de historias insulsas. Mientras sigues hablando deslizó mi mirada por tu escote…e intento adivinar el color de tu sujetador…mentalmente hago mis cálculos, no debería tardar más de dos horas más antes de proponerte que pases la noche en mi casa…entonces recuerdo aterrado como fue la última vez…yo solo  quería un poco de sexo, un alivio rápido, y te quedaste un fin de semana en casa.

Y ahora te ries, mecánicamente reproduzco una carcajada, mientras asiento convulsivamente…de que coño nos reimos…lo siento mucho pero lo que me apetece es llorar, me disculpo y me levanto…camino del baño estoy teniendo un ataque de dignidad…el ataque de dignidad sube por mi esófago y acaba en un vómito…mientras camino hacia tu mesa te veo hablando por el móvil y ahora estoy seguro que la relación contigo no me lleva a ninguna parte…joder he dicho relación y sólo te conozco desde hace un mes y dos polvos.

Ahora mientras me siento te veo con otros ojos, de repente descubro que tienes los ojos negros y un pequeño lunar y  en la mejilla. El humo hace que se me humedezcan los ojos y empiezo a llorar…ahora no podré seguir, alego un dolor de estomago y me disculpo apresuradamente…no te voy a dejar ni asimilar mi excusa. Recalco la palabra “Adiós” mientras tu me despides con un hasta luego…Mientras cruzo la calle deseo que un misil perdido de cualquier guerra convierta  tu patético bar en un montón de escombros.

Al llegar a casa veo una película “Para que no me olvides”….mientras como un yogur… ni la música ni el ver las olas romper en la playa…ayer estuve viendo su mirada mientras se introducía vestida en el mar…corrí a sacarla…Antes de conocerte ya estabamos muy perdidos…nos quedamos dormidos con la televisión encendida…si no lo resolvemos pasaremos el resto de nuestra vida en blanco…frases de la película o de la publicidad entran en mi cabeza y se mezclan con mis pensamientos…han pasado tres horas desde que te he dicho adiós, y ahora te escribo un sms “Qué gran noche, la repetiremos besos…por cierto estabas preciosa”…apago el móvil antes que tu sms de vuelta me haga vomitar…

A la mañana siguiente, otra vez el recuerdo de Laura viene a mi cabeza y de cuando la serpiente era un simple chaval de veinte años…llamo a Lina,dos semanas sin hablar con ella, otra vez lía que te lía…mientras me habla por el auricular, miro mi brazo y me pregunto cuando cambiaré la piel…

Antonio, una estatua humana

La tarde del examen Antonio estaba más nervioso de lo normal. No es que el trabajo fuera una maravilla pero le garantizaba al menos comer caliente una vez al día.

El llegó a Barcelona hacia casi veinte años, huyendo de la frustación que le causaba tener que levantarse todas las mañanas antes que el sol para plantar, recoger, vigilar los tomates de los que habian vivido casi toda la familia, desde que el tio Tomás decidió cambiar la plantación de tabaco y comenzó a plantar tomates. Un día Antonio cogió el tren en Badajoz y sin meditarlo mucho acabo en Barcelona, quizás por su tendencia a ser tan metódico y ordenado decidió que debería continuar un orden alfabético en las ciudades en que visitaría.

Desde el primer día que visitó La Rambla se enamoró de ella, incluso durante una temporada compartió su habitación de pensión con “lolo” un periquito que compró allí mismo…”Lolo” murió hace más de cinco años. Esa tarde Antonio decidió abandonar su trabajo de limpiador en un hospital y se hizo estatua viviente en La Rambla. Al principio le daba vergüenza salir maquillado de la pensión y coger el metro con esa facha. Al cabo de unos meses Antonio tenía su sitio fijo, al lado de una terraza donde los ingleses deglutian “paehla” con cerveza o sangría.

Tardó en encontrar el tipo de estatua que quería ser, fue faraón, drácula e incluso un avión con hélice. Finalmente optó por ser una estatua siglo XIX, estilo poeta maldito o vate popular. el color cobre engañaba incluso a las palomas que le usaban a ratos como área de descanso. Antonio nunca se movió a destiempo, siempre esperaba el tintineo de las monedas para elaborar un movimiento que inmediatamente era captado por al menos cinco turistas japoneses.

La noticia que todas las estatuas humanas serían examinadas por el Ayuntamiento corrió como un reguero de polvora entre todas las estatuas…”Indiana Jones” dijo que era imposible, “El soldado” explicó que en Milán eso no pasaba…todos callaron cuando habló “El mimo”, Gerard el mimo llevaba más de quince años como estatua viviente, cuando la rambla era el único lugar en el mundo donde se podían admirar este tipo de espectaculo. Gerard, “dijo no está mal, esto se está llenando de borrachos tripones con maquillajes de puta”.

El día del examen Antonio se preparó a conciencia, no quedaba una sola parte de su cuerpo que no pareciera cobre autentico…él era el último, ya no quedaba nadie en la sala de espera. Al final de sala de espera una pequeña puerta dónde el comité de expertos en estatuas humanas evaluaba a cada una de las estatuas aquellas que eran aptas recibian un diploma, firmado por el propio ex-presidente Maragall, que les facultaba para desempeñar el trabajo en la rambla.

La puerta se abrió y desde dentro una voz gritó “Nuñez, Antonio…Antonio Nuñez”, Antonio no se movió, ni pestañeó…era una estatua perfecta.La voz volvió a gritar su nombre con un tono más impaciente…Antonio continuó sin mover ni un sólo musculo, Estaba seguro que el comité estaría de acuerdo que nadie merecía ser más estatua que él. A los cinco minutos oyó su nombre por última vez y la puerta se cerró. Dos horas más tarde los tres expertos salieron con una carpeta repleta de expedientes, Antonio oyó comentar a uno “Finalmente de 150 estatuas, 50 aprobados, 99 suspensos y uno no presentado”.

 

A la mañana siguiente sobre las seis, Doña Petra abrió las dependencias municipales para limpiar, al llegar a la sala de espera, se extrañó de que el alcalde hubiera decidió poner una estatua en esa sala. En cualquier caso pasó el plumero por encima de Antonio. El ni se movió aunque ciertamente deseaba oir el tintineo de una moneda para poder mover el pie derecho.

 

Cuento surgido después de leer una noticia  en La Vanguardia…sobre que el ayuntamiento quiere evitar que cualquiera sea estatua humana en La Rambla.

Una tarde de verano en Shepherd´s Lane

Michael nunca se casó, Paul tampoco, ambos hermanos mantuvieron un extraño celibato solamente salpicado por algunas relaciones intermitentes con las mujeres más extrañas que te puedas imaginar…Karen su vecina abandonó a su marido hace veinte años, cuando al mes de casarse encontró a Tobias en la cama con Anne. Esa misma tarde dejó Copenhagen y al cabo de cinco años, acabo en Shepherd´s Lane.
 Los tres constituyen un pintoresco grupo, Paul y Michael están ahora más cerca de los ochenta que de la adolescencia, y Karen pasará de los cincuenta, pero ella coqueta, siempre menciona algo que suena como cuarenta. Yo nunca me consideré parte del grupo, ellos me aceptaban pero siempre supe que el triangulo nunca se convertiría en cuadrado.

Os contaré una pequeña historia de hace quince años…cuando compartí seis meses con ellos…

 En mi segundo año de carrera sufrí una pequeña depresión, acababa de morir mi abuelo, al que me encontraba muy unido. Aunque los médicos tienen su diagnóstico sobre las razones de su muerte, yo siempre tuve las mías. En mi opinión murió porque ya había realizado su misión…vivió hasta la completitud…y era incapaz de sobrevivir a un mundo que ya corría más que él y al que ya no entendía… Aprovechando que el verano comenzaba , pensé que me sentaría bien huir un tiempo de mi casa y de los recuerdos, mis padres hablaron con Paul y Michael y ellos me alojaron encantados en su casa de Shepherd´s Lane (la única casa pintada de rosa de todo Richmond)…la excusa oficial era la de aprender inglés, la verdadera encontrar otra vez el ritmo adecuado… Los primeros días transcurrieron muy lentamente, yo apenas salía de mi habitación, una especie de biblioteca inmensa con una pequeña cama. Sólo me encontraba con Paul para desayunar y con los dos hermanos para cenar…las noches eran melancólicamente tristes con Michael interpretando solventemente a Chopin pero sin la emoción e intensidad necesarias para hacer romper el corazón. Una mañana, después de cuatro o cinco días, salí al jardín, desde la ventana de mi habitación vi una pequeña ardilla mordisqueando una piña, me senté en las escaleras del porche para disfrutar de esa pequeña escena…Desde el jardín vecino, una mujer de unos treinta y algo  me saludó con la mano, era hermosa, muy hermosa, me acerqué a la valla y me presenté…Karen, que así se llamaba me comentó que conocía a Paul y Michael desde hacía tiempo y que los tres solían pasear por el mercadillo de Richmond las tardes de domingo…

Me invitó a comer, llevaba cinco años viviendo en Londres Oeste, pero no soportaba el English Style a la hora de comer. Preparó dos smorrebrog y un poco de tinto, esa tarde la pasé en su casa hablando de la vida, para acabarnos de conocer…hablamos de casi todo. Me contó su fracaso sentimental, sus aspiraciones como artista plastico, como veía el futuro, yo hablé poco..le conté el motivo que me había traído hasta la casa rosa de Shepherd´s Lane…  bebimos té, whisky, otra vez tinto…sin darnos cuenta comenzó a anochecer…

Michael se asomó por la valla de arbusto y nos llamó para cenar…Karen me paró antes de entrar  y me besó en la mejilla…esa noche Chopin comenzó a sonar mejor en los dedos de Michael… (Fin del primer capítulo)

 

Sospechosos Habituales…

¿Por qué siempre somos asimétricos en nuestras perspectivas?…El comportamiento que censuro en el otro, lo tolero si soy el que lo realiza…Si nos quejamos de que en Madrid se “censura” a Rubianes, y en cambio no nos quejamos y vemos lógico “censurar” a Elvira Lindo…por expresarse en otra lengua que es conocida por los receptores del mensaje…¿No sería más lógico críticar el pregón sí el mensaje es pobre, alejado del sentimiento que esta fiesta debe trasmitir o inadecuado en el fondo, más que criticar el idioma escogido?

El otro día asistí a una presentación de un libro de la Generalitat, dónde han tenido la gentileza de incluir un artículo mio, el Honorable Consejero de Economía agradeció a los “expertos catalanes e internacionales” que habían colaborado con sus artículos…No pude menos que sonreirme, trasladado de repente a experto internacional…Ya sé que puede sonar a tiquis-miquis por mi parte…pero ¿No hubiera bastado dar las gracias sin categorizar geográficamente a los artículistas…(por cierto tampoco me siento comodo con el adjetivo de experto)…?

El pilar clave se llama respeto…y este respecto debe ser bidireccional y simétrico (que asertivo!)…el otro día estaba en un cliente con varios compañeros de la oficina de Barcelona, me parecía lógico que el idioma fuera el catalán ya que todos se sentian más comodos…yo intervenía en castellano siguiendo la conversación en catalán…y cada vez que intervenía, sabía que generaba una disrupción…al final me disculpé ante mis compañeros…

… a veces no puedo evitar pensar, los paralelismos entre aprender danés y entender el catalán…para mí se trata de poder comunicar, y he sido capaz de expresarme en danés de forma muy pobre y el circulo con el que me relaciono siempre me ha dicho ” No hace falta que aprendas danés, hablaremos en inglés”…sé que les jode pero demuestran apertura…¿sabeis por qué? por que en valor de pertenencia a la tierra (DK tiene menos habitantes que Cataluña)no está en el idioma, esta en la mentalidad, cultura y los valores trascendentes…y en esos somos menos diferentes un gallego y un catalán de lo que se puede imaginar…

A mi también me gusta expresarme en gallego (cosa que hago francamente mal) pero no entendería excluir a alguien cerrando la conversación en gallego…¿Por qué alguién que conozco (espero que la próxima vez esta persona se dé por aludida) siempre que se incorpora a una conversación que estoy manteniendo en castellano con un catalanoparlante…la traslada al catalán?…(seguramente no se dé cuenta y nunca se lo he comentado)…la próxima vez se lo diré

En fin sí un tío con camisa gris y corbata marrón(Tomochu opina!!) es el que debe dar lecciones de urbanidad y de cosmopolitanismo…que me apunten al Master…Gracias Carod, la verdad que en el fondo es divertido…

Y con esto termina la semana de testimonios del Pronto y nuevo Vale…queremos un Yayo Lucas menos ñoño!!!

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Sarah en su universo…

 

 Cuando recibí la llamada del doctor Pölsen no me extrañó en absoluto su diagnóstico ni el desenlace. Sarah había demostrado en los últimos años casi todos los sintomas que el doctor me relataba con su voz quebrada al teléfono.

A Sarah la conocí a finales de los ochenta en la casa de Karl y Annette en Hellerup*, desde el primer momento me enamoré de ella sin remedio. Con la mediación de mi gran complice Annete consegui quedar a cenar con ella en la braserie de Mühlhausen, aquella noche su energia desbordaba por todos los poros de su cuerpo y la vitalidad que demostraba me sorprendió. A la salida del restaurante y sin mediar más explicación, nos besamos y acabamos la noche en mi pequeño piso en Christianhavn, sólo una habitación con Ikea, pero con vistas al canal.

A la mañana siguiente ella habia desaparecido cuando me desperté, no encontré ni un pequeño rastro de que ella hubiera estado allí esa noche conmigo. Llamé a Annette y ella me tranquilizó, “Sarah es así, volverá a aparecer…”.

El siguiente mes lo pasé en Hamburgo por trabajo, las reuniones interminables con el profesor Haussman para la terminación del proyecto que me habia encargado la Universidad hicieron que Sarah se fuera convirtiendo en poco más que un agradable recuerdo en mi cabeza, pero al volver a Copenhagen la encontré sentada esperando en la puerta de mi casa. “Annette me ha dicho que llegabas hoy, ¿no crees que deberias haberme comentado que te ibas a Alemania?”…la sensación de pertenencia que demostró sobre mi, no me gustó pero esa tarde vi otra imagen de Sarah que por contraste con el recuerdo que tenía de la noche del Mühlhausen me sorprendió…la ví desvalida y incapaz de demostrar esa vitalidad que ahora habia desaparecido de su mirada…los siguientes días fueron una sucesión de altibajos en nuestra recién redescubierta relación…a suaves caricias de una noche sobrevenía los reproches del día siguiente…aún sin estar muy convencido Sarah vino a vivir a mi casa, durante los primeros dos meses la Sarah vital y extrovertida volvió a colmar cada minuto de nuestra relación…

Sin embargo cuando llegó el verano todo volvió a cambiar. Todos los veranos, Karl, Annette y los demás alquilabamos “soomer hus”  en Skagen y disfrutabamos del verano entre carlsbergs y barbacoas…Sarah se opuso desde el primer momento, demostrando al principio una animadversión hacia Annette que con el paso del tiempo se convirtió en un odio atroz. Esas vacaciones las pasamos los dos en Grecia, con el lado más dulce de Sarah…

Acabé dejando de ver a Annette y Karl, e incluso las salidas que Karl y yo haciamos con su barco, se fueron espaciando hasta desaparecer, porque Sarah no le gustaba que pasara tiempo sin ella.

Al final del segundo año de nuestra relación, Sarah perdió su trabajo, ella me contó que su jefe la había puesto en contra del resto del departamento y asi le era imposible desarrollar su trabajo, y que la presión a la que la sometían era inhumana…Sin decirle nada a ella fui a ver a Preve, su jefe. Preve y yo habiamos sido compañeros del equipo de futbol y todavia mantenia una buena relación con él. Cuando le conté lo que Sarah me habia contado, Preve me contó que Sarah llevaba más de un mes sin ir a la oficina y que habia herido con una taza de café a una compañera al lanzarsela en una discursión.

Tarde más de dos horas en volver a casa, pensando dónde me llevaba mi relación con Sarah. Habia perdido a mis mejores amigos, mi vida era una montaña rusa emocional…decidí hablar seriamente con ella.

No me dejó terminar, comenzó a gritar que si la dejaba se mataría, que la vida no tenía sentido y que era muy injusto estando tan en contra de ella, en un momento de tanta debilidad y tensión para ella.

Los siguientes meses, la tela de araña que Sarah habia tejido en nuestra relación había cercenado mis limites personales, hasta me hacia dificil reconocerme. Sin embargo cuando llegó la navidad, todo volvió a cambiar…la Sarah dulce, vital volvió a aparecer…un domingo de febrero me dijo que se marchaba que nuestra relación habia muerto, sin más explicaciones, esa misma tarde cogió sus cosas y se marchó a Aarhus a la casa de su madre.

Tarde más de un año en recuperarme de los tres años de vida en comun con Sarah…al final de ese año conocí a Katriona y empezamos a salir. Todavía no me habia recuperado del stress emocional al que me habia expuesto en mi relación anterior, por lo que le pedí a Katriona que fueramos despacio, ella comprendió todo una noche que cenando Annette le contó la historia de Sarah.

Los siguientes años fueron de absoluta felicidad, Katriona y yo nos casamos y tuvimos dos niñas, yo continuaba con mi trabajo en la Universidad y en nuestra nueva casa en Hvidhovre no habia lugar para la tristeza…

Sarah aparecí una tarde en la puerta de mi despacho en la universidad, toda la belleza que recordaba habia desaparecido…me contó lo que había sido su vida los cinco años que habiamos estado sin vernos…una sucesión de altibajos y relaciones rotas, alcohol y drogas la habian llevado a ese estado de autodestrucción…Llamé a Katriona y ella misma fue la que me dijo que no la podiamos dejar en esa situación…Sarah se instaló en nuestra casa…y Katriona la convenció para que comenzara a visitar al Dr. Pölsen. Sarah comenzó a mejorar y un día pasados cinco meses desapareció de nuestra vida…

En los dos años siguientes las presencias de Sarah en nuestra vida se hicieron intermitentes, pero curiosamente la relación se estrechó con Katriona, dejandome a mi como tercer elemento de la relación…otra vez parecia que Sarah estaba en lo alto de la montaña rusa…

Aquella mañana de marzo, mientras Katriona estaba preparando a las niñas para ir al colegio, el teléfono sonó y el Dr. Pölsen nos dió la noticia del suicidio de Sarah.

Sarah estaba enferma de los que los psiquiatras denominan “Transtorno Limite de personalidad”, una enfermedad mental que afecta en su mayor parte a las mujeres y se desarrolla en la edad adulta…

Ayer fuimos a dejar unas flores en el puente del canal, desde el que se suicidió Sarah, desde el puente, la braserie de Muhlhausen se veía al final de la calle…no creo que fuera coincidencia que ella hubiera escogido ese sitio…me abracé fuerte a Katriona, mientrás el viento helado calaba mis huesos y mi corazón.

 

Sólo quiero algo naranja…

Laura llevaba dos semanas que cada vez que salía a pasear con Tomás intentaba que dentro del recorrido pasaran por delante del escaparate dónde reinaba ese precioso jersey de color naranja. Laura deseaba ese jersey pero el precio se escapaba de sus posibilidades. Cada vez que habian pasado por delante de la tienda ella habia alabado las cualidades del jersey…

Cuando se acercó la fecha de su aniversario, Tomás le preguntó que quería por su cumpleaños…ella respondió “Sólo quiero algo naranja”…pensó que esa indicación era suficiente…la tarde de su cumpleaños organizó una cena con dos matrimonios amigos…en el mejor restaurante de la ciudad, era la excusa ideal para estrenar el jersey naranja…cuando oyó el ascensor y al momento las llaves de Tomás intentando abrir la puerta, se levantó como un resorte y abrió la puerta…Tomás cargaba de forma dificultosa una bombona de butano con un lazo rosa en una de sus asas.

Una mañana en Mont Saint Michel…

Cuando Pierre llegó a la puerta del hotel, yo llevaba esperando en la recepción más de media hora. No es que Pierre hubiera llegado tarde, mi problema era que no habia podido dormir en toda la noche.
La noche anterior habia estado cenando en casa de Jane y Pierre.

Jane siempre ha cocinado extraordinariamente, desde pequeña  ha estado correteando por los fogones del Camomille, el restaurante de su madre. Una deliciosa ensalada de Coquilles Saint Jacques (vieiras, ella fue la que me enseñó la receta) y un exquisito pollo de la abadía, para acompañar un  Marojallia de 2004.

Las líneas se trazan por algún motivo, para delimitar, para prohibir, para avisar…pero esa noche Jane traspasó la línea de la intimidad que dos amigos siempre deben mantener…quizás animada por su cuarta copa de vino, comenzó a contar a Pierre, nuestras aventuras de juventud…Algo que nunca las mujeres sois capaces de entender es que los hombres somos inseguros por naturaleza, y cuando nuestra pareja demuestra cierta admiración ante otro hombre con el que han tenido una relación anterior, nosotros nos estresamos hasta límites insospechados. El tiempo siempre lima las aristas de los recuerdos, dejando éstos limpios de cualquier detalle inconveniente. Cuando oía a Jane relatar nuestra famosa borrachera en el Lolette,un bar de salsa en la calle Blanche en Paris no me veía reflejado en absoluto en aquel chico que  ella recordaba entre risas.

Pierre escuchaba ansioso por cambiar de tema….”Jane no es necesario, aburrir a Pierre con nuestras historias de hace mil años” dije yo…pero Jane continuaba y continuaba, mientras yo la intentaba parar con miradas de censura.

Pierre me había propuesto esa tarde ir al Mont Saint Michel, a la mañana siguiente, para ver el fantástico fenómeno de las grandes mareas…pero en aquel momento estaba seguro que lo que Pierre querría es que el mar me engullera al día siguiente…Me disculpé y salí a dar un paseo para tomar aire, antes de ir a mi hotel. Los últimos acordes de Under the Moon de los Waterboys, sonaban a lo lejos en el London Pub, el único sitio que conocía en Evreux…Los recuerdos animados de la juventud, las dos botellas de vino y los waterboys, crearon en mi cabeza una atmósfera de cierta necesidad de liberación…entré y fui directamente a la barra y pedí un Jameson con hielo, y me senté en una mesa del fondo. No habia ni bebido la mitad de mi consumición cuando vi entrar a Pierre con una cara de desagrado imponente…desde la barra el no me podía ver, pero yo tenía desde mi mesa una panorámica perfecta. Enseguida se acercó a un grupo, no les podía oír y si les hubiera podido oir, tampoco mi francés me permitía seguir ninguna conversación…No me preguntes que me hizo tomar la decisión de volver a casa de Jane, puedo alegar en mi defensa que mi primera intención fue intentar hablar con ella y comentarle lo incomodo que me había sentido…pero al final la “verdad de la milanesa” es que la historia del Lolette, me había traído recuerdos que creía olvidados, y la imagen de Jane desnuda se había clavado en mi cerebro y prometía que no me abandonaría a no ser que la refrescara con una imagen más actual de ella.Miré la copa de Pierre y luego a su grupo, calculé que a su juerga le quedaban al menos tres horas…me escabullí hacia la salida asegurándome que Pierre no me veía…cuando llegué al portal de Jane, la encontré llorando sentada en el descansillo de la escalera…”Hemos discutido, y Pierre se ha marchado”, me dijo entre sollozos, “ Lo sé” le dije antes de besarla en los labios…ella me devolvió el beso…y sin hablar nos fuimos a mi hotel…Cuando cerré la puerta de su coche, miré a Pierre y él ni siquiera me devolvió la mirada…mientras el coche se encaminaba hacia Mont Saint Michel, yo estaba seguro que Pierre sabia que Jane seguía durmiendo en mi cama y que el olor de su mujer, todavía pegado en mi piel, le golpeaba la nariz recordándole que siempre él iría por un camino que yo también conocía bien.Mientras nos acercabamos a Mont Saint Michel, deseé que la marea fuera tan rápida como me habían dicho y poder volver a mi habitación y a Jane cuanto antes..  

Yuèxià Lăorén (月下老人) El anciano bajo la luz de la luna…

Yuèxià Lăorén, el anciano bajo la luz de la luna“, es conocido como el Dios del amor desde los lejanos tiempos de la dinastia Tang…

Wei Gu, deambuleaba por las callejuelas cuando se encontró con un anciano sentado bajo la luz de una preciosa luna llena. El anciano estaba leyendo un gran pergamino y a sus pies se encontraba una gran bolsa. “¿Qué estás leyendo?”le preguntó Wei Gu señalando el pergamino. El anciano levantó su vista del pergamino y con una voz suave le respondió “El gran pergamino de los matrimonios, dónde están los nombres de todas las parejas” “¿Y esa bolsa?” “Está llena de cordeles rojos para atar a las parejas, si dos personas son conectadas por un lazo rojo nada puede evitar que acaben como matrimonio”…Wei Gu estaba cada vez más intrigado pero a la vez la incredulidad le obligaba a mantener una postura distante, sin embargo no pudo evitar preguntar al anciano si su nombre aparecia en el gran pergamino…el anciano sonrió y señalando el final de la callejuela más oscura, le dijó “Tú mujer, es ahora una niña de tres años, hija de una vieja vendedora ambulante que vive al final de esta calle, ambas viven sin techo…”

Wei Gu se sintió indignado, el era un joven prometedor, miembro de una de las mejores familias, cómo podía ser que ese estupido anciano se atreviera incluso a sugerir que su mujer era una niña de tres años que vivía en la calle…ciego de por la ira, abandonó al anciano y se internó en la oscura callejuela…al final cerca del rio, encontró a una anciana dormitando en un viejo jergón y a su lado una pequeña niña…sacó de entre su ropas un pequeño cuchillo…en ese momento de ira pensó que podía matar a ambas y esquivar al destino que le había pronosticado el anciano.

En ese momento Li Tao, la pequeña niña, se despertó y de un salto se abrazó a la pierna Wei Gu, con tan mala suerte que se cortó la ceja…Wei Gu la miró, Li Tao ni siquiera lloró, aunque la sangre bajaba por su ceja como lagrimas rojas…Wei Gu no pudo continuar con su macabro plan y se marchó corriendo…

Wei Gu continuó su vida y algunos años más tarde un general del ejercito se sugerió que se casara con su hija, Wei Gu recordó las palabras del anciano y sonrío…iba a cambiar su destino.

La tarde que la ceremonia de presentación tuvo lugar, Wei Gu se sentía ufano…finalmente iba a tener una mujer acorde a su estatus…El viejo general le hizo pasar y al rato apareció ella…

Una hermosa joven apareció entre los biombos, tapando parte de su cara con un abanico…Wei Gu sonrió y pensó que era un hombre afortunado. Ella lentamente dejó que su abanico se cerrara y dejó a la vista el rostro más hermoso que nunca se habia visto…una cicatriz cruzaba su ceja derecha…Wei Gu nervioso preguntó al general cual era el motivo de esa cicatriz…el general bajó la voz y le contó a Wei Gu que habia encontrado a su hija perdida por las calles y decidió adoptarla…Li Tao, le contó a Wei Gu que cuando era muy pequeña un demonio habia aparecido una noche y le habia hecho esa cicatriz…

Wei Gu avergonzado confesó que él era ese demonio…Durante los cuarenta años que duró el matrimonio, todas las mañanas Wei Gu le levantaba temprano y ayudaba a su mujer a ocultar su cicatriz con un maquillaje de polvos de arroz…

Anoche alrededor de la medianoche, volvía paseando por las calles de Barcelona camino del hotel, y cerca de mi hotel en Sans, vi a un mendigo sentado en un banco leyendo un viejo libro, y a sus pies una gran bolsa de la que salía un cordón rojo…¿Casualidad?puede ser, pero en ese momento recordé la historia del “Anciano bajo la luz de la luna”…lo que no os contaré, al menos por ahora, si me paré a hablar con el o si salí corriendo…

Nota curiosa: A los casamenteros chinos se les llama Yuèlăo, abreviatura de Yuèxià Lăorén…y quien no ha oido la expresión de “los lazos del matrimonio”…

Ahora espero que todos los que leais esto busqueis a aquel/aquella que está unido a vosotros por ese lazo rojo invisible con el que os ha atado Yuèxià Lăorén.

 

el juego del gato y el ratón

No habían pasado 10 minutos y me preguntaba que era lo que me había llevado hasta allí, delante de mi estaba un chica estupenda esperando de mi algo que ya jamás podría darle. ¿Por qué nos complicamos tanto la vida?. Yo no buscaba más que sentirme en “mercado”, vamos que a pesar de la edad, las canas, …etc conocer si todavía puedo resultar atractivo; ¿pero que pasa con nuestra compañía? ….¿busca ella los mismo?¿busca un salvador de su aburrida vida?… o sólo un momento de ……….. distracción.

Primero fue una loca noche que la conocí en un bar, después un día que por casualidad pasé la noche en su ciudad, y por supesto la llamé, y el último día una escapada a un paraiso en la playa para compartir una noche de luna llena junto al mar…..

Y ahora estoy pensando como deshacer el entuerto, mantengo el hilo y seguimos con el juego de gato y el ratón, o hablamos con sinceridad de un futuro……. que igual ninguno de los 2 queremos conocer por ahora.